Viernes, 28 de Febrero 2025

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Caro y 28 ofrendas más a Trump

Por: Jaime Barrera

Caro y 28 ofrendas más a Trump

Caro y 28 ofrendas más a Trump

Con la entrega de 29 de los capos más buscados por Estados Unidos, cantidad inédita de extradiciones que se hayan realizado de México al vecino país del Norte en un día, el Gobierno de Claudia Sheinbaum quiso lanzar una señal inequívoca del cambio de política del combate al narcotráfico, respecto a su sucesor Andrés Manuel López Obrador.

Destaca, desde luego, por todo el simbolismo que entraña en los desencuentros México-Estados Unidos en materia de persecusión a los grupos de la delincuencia organizada, el envío de Rafael Caro Quintero, fundador del cártel de Guadalajara, a quien la justicia norteamericana busca desde hace 40 años por culparlo del asesinato del agente de la DEA, Enrique “Kiki” Camarena Salazar y su piloto Alfredo Avelar, luego de su secuestro al salir del consulado americano en Guadalajara en 1985.

La entrega de Caro Quintero, junto con otros destacados líderes del cártel de Juárez, del Nueva Generación, de los Zetas y del cártel de Sinaloa, se da pese a que esta misma semana un Tribunal Federal ratificó la suspensión que impedía su traslado a los Estados Unidos. Aunque la Fiscalía General de la República (FRG) interpuso un recurso de queja contra esa medida cautelar que otorgó una jueza del Estado de México, la justicia federal lo había declarado infundado.

Eso no fue impedimento para que ayer se le incluyera en el grupo de los extraditados, en el que también figura el Z-40 y el Z-42, entre otros, antes de la reunión de alto nivel que tuvo el gabinete de seguridad que viajó a Estados Unidos para reunirse ayer con sus pares estadounidenses.

La postura de Sheinbaum, tan solo en el caso de Caro Quintero, es radicalmente distinta a la que asumió AMLO luego de su última detención, el 15 de julio de 2022, en la sierra de Sinaloa.

En aquel momento se pensó que una rápida extradición a Estados Unidos ayudaría a limar asperezas entre la DEA y el Gobierno de la 4T, ante toda la serie de desencuentros que habían tenido en sus primeros tres años de gobierno, como la liberación y exoneración fast track que hizo la Fiscalía mexicana, del ex secretario de la Defensa, Salvador Cienfuegos, luego de que fue detenido en Estados Unidos acusado de estar coludido con el narcotráfico, pero más aún porque el presidente descalificó esa investigación; las restricciones que les pusieron a sus agentes en México y la suspensión del Plan Mérida de cooperación para el combate al narcotráfico; las críticas a la estrategia de “los abrazos y no balazos” y episodios como haber soltado a Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, tras un operativo militar fallido en Culiacán en octubre de 2019.

Sin embargo, la detención de Caro Quintero, lejos de ser un motivo de conciliación, significó un desencuentro más de AMLO con Estados Unidos, por lo que se mantuvo rota la comunicación y la colaboración en el combate a las mafias.

Ayer, Sheinbaum les dejó claro que las cosas, al menos en materia de seguridad y en términos de cooperación, han cambiado. Y como prueba, entregó 29 ofrendas.

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