Si tomamos en cuenta la cadena de terremotos fuertes registrados en Sudamérica durante 2026, las posibilidades de que México experimente un sismo en septiembre como ya es “costumbre”, parecieran crecer, pero más allá de la percepción popular, cabe destacar que son diferentes las herramientas e indicadores de medida que pueden determinar, (si fuera posible) la probabilidad de un movimiento telúrico en México en los próximos días. El 10 de agosto de 2026, un terremoto de magnitud 7.4 golpeó el occidente de Colombia. Venezuela, por su parte, sufrió una secuencia de fuertes terremotos el 24 de junio, inicialmente estimados en magnitudes 7.1 y 7.5. Y el 20 de agosto, Perú registró un potente terremoto en la región de Ayacucho: el Instituto Geofísico del Perú lo reportó inicialmente como magnitud 7.2, mientras que el USGS lo estimó en 6.7.No podemos decir que sí. Los terremotos de Colombia, Venezuela y Perú tienen relación con la dinámica tectónica de Sudamérica, pero eso no significa que estén "empujando" una ruptura hacia México. La explicación está en que el Cinturón de Fuego del Pacífico es una enorme zona de interacción de placas tectónicas. México, Centroamérica y Sudamérica comparten parte de este sistema, pero existen diferentes límites de placas, fallas y mecanismos de subducción.Por ello, un terremoto fuerte en Perú no permite predecir matemáticamente que días o semanas después ocurrirá otro en México. De hecho, el Servicio Sismológico Nacional de la UNAM señala que México es un país sísmicamente activo y mantiene un monitoreo permanente de los movimientos registrados.Aquí está el punto que puede resultar más interesante. Septiembre sí tiene una historia particular de terremotos fuertes en México, pero eso no significa que el mes tenga una propiedad geológica especial. Desde 2017, varios terremotos mexicanos de magnitud superior a 7 han ocurrido en septiembre. Entre ellos están:Esto ha alimentado la percepción de que septiembre es un "mes de terremotos". Sin embargo, la coincidencia de fechas no permite establecer una predicción para septiembre de 2026. Incluso el hecho de que este año se hayan producido terremotos importantes en distintos puntos del continente no cambia esa conclusión.La cuestión no debería ser tanto "¿habrá un terremoto en México en septiembre?", sino “¿México está preparado para otro terremoto fuerte?” La respuesta es que el riesgo sísmico existe durante todo el año.Un estudio publicado en Seismological Research Letters señala que los terremotos de magnitud superior a 7 en México han ocurrido, históricamente, aproximadamente cada dos años en promedio. Pero un promedio estadístico no significa que un terremoto tenga que ocurrir cada determinado número de meses ni que pueda utilizarse para predecir una fecha concreta.Además, México tuvo un terremoto de magnitud 7.3 registrado frente a la costa del Pacífico en julio de 2026, de acuerdo con reportes basados en datos del USGS.Lo más correcto sería decir que 2026 está mostrando nuevamente la enorme actividad tectónica del Cinturón de Fuego del Pacífico, no que exista una cadena de terremotos que esté avanzando hacia México. El terremoto de Perú del 20 de agosto es un buen ejemplo. Aunque el IGP lo estimó inicialmente en 7.2, el USGS lo situó en 6.7 y a una profundidad considerable, lo que ayudó a reducir sus efectos destructivos.Por tanto, los sismos de Perú, Colombia y Venezuela no permiten calcular una probabilidad concreta para México en septiembre. La ciencia sí puede identificar zonas con mayor peligro sísmico y estudiar la acumulación de energía tectónica, pero no puede decir que después de determinados terremotos en Sudamérica necesariamente llegará uno de gran magnitud a México.Con información de United States Geological Survey (USGS)Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp https://www.whatsapp.com/channel/0029VaAf9Pu9hXF1EJ561i03BB