El gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, no sería el único político mexicano en alcanzar este cargo que es investigado por Estados Unidos. Este miércoles, el periódico Los Ángeles Times reveló que las autoridades estadounidenses también tendrían en la mira al gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, y al de Tamaulipas, Américo Villarreal, por presuntos nexos con el crimen organizado.De acuerdo con el periódico, que cita a varias fuentes anónimas, Duarzo y Villarreal, gobernadores de dos estados fronterizos, habrían sido despojados de sus visas para entrar a Estados Unidos como parte de una investigación penal.Sin embargo, ambos políticos de Morena, el partido de la Presidenta Claudia Sheinbaum, seguirían ingresando con regularidad a territorio estadounidense como parte de un programa de cooperación con las autoridades de Estados Unidos.Durazo, de 71 años, un cercano aliado del expresidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), estaría siendo investigado por supuestos vínculos con el crimen organizado, pero viaja regularmente a Estados Unidos para tratarse de un problema de salud, detalló el periódico.Según Los Ángeles Times, Villarreal, de 68 años, estaría siendo investigado por el contrabando de combustible, conocido en México como huachicol, pero también formaría parte de un programa de libertad condicional, por el que cuando cruza la frontera sería escoltado por funcionarios estadounidenses.En un comunicado remitido al periódico, Villarreal negó haber cometido irregularidad alguna, calificando las acusaciones de falsas.En abril, el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó cargos contra el entonces gobernador de Sinaloa, quien pidió una licencia de su cargo y también es del partido Morena, al que acusó junto a otros funcionarios de su Gobierno de cooperar con el Cártel de Sinaloa, una acusación que ha elevado todavía más las tensiones con el Gobierno mexicano.Al regresar a la Casa Blanca en enero de 2025, Trump designó como grupos terroristas a los cárteles del narcotráfico y ha presionado a México para que las fuerzas estadounidenses puedan atacarlos en territorio mexicano, algo que Sheinbaum rechaza por considerar que vulneraría la soberanía de su país.La Presidenta mexicana pidió el martes al embajador de Estados Unidos en el país, Ronald Johnson, que "respete los asuntos internos" de México, después de que el diplomático hiciera un llamado para dejar la discusión política fuera de la lucha contra el narcotráfico. ***Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp ***MB