La Administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, estudia suspender durante tres meses las exportaciones de diésel con el objetivo de contener los precios, una medida que se plantearía de cara a las elecciones legislativas previstas para el próximo 3 de noviembre, según informó este miércoles el medio Politico.La iniciativa, sin embargo, genera divisiones dentro del propio Gobierno de Trump y cuenta también con el rechazo de la industria petrolera estadounidense. El sector advierte de que una reducción de los precios en el corto plazo podría provocar posteriormente ajustes más pronunciados.La guerra que Estados Unidos e Israel iniciaron contra Irán en febrero, junto con los recientes bombardeos ucranianos sobre refinerías rusas han incrementado los precios del diésel, con el galón situándose de media hoy en $6.52 dólares, un 16% más que en agosto y un 76% más a nivel interanual.La medida viene impulsada por republicanos de estados con grandes industrias agrícolas, que temen malos resultados en las elecciones de medio mandato que se celebran en seis semanas si el precio del galón no baja en sus regiones, según indicó el medio estadounidense que habló con cinco fuentes cercanas al asunto.Sin embargo, muchos otros republicanos y miembros del Gobierno, junto con ejecutivos de las grandes petroleras, consideran el plan un error puesto que, aunque coartar la exportación recortaría los precios del diésel casi de inmediato, también reduciría la producción doméstica de combustibles por el exceso de existencias, por lo que unas semanas después gasolina, diésel o queroseno se encarecerían.A nivel internacional, una suspensión de las exportaciones estadounidenses generaría un choque de oferta sin precedentes, afectando gravemente a socios comerciales clave. Estados Unidos suministra aproximadamente el 20% de los 8 millones de barriles de diésel que se comercializan diariamente por vía marítima en el mundo.Países de América Latina, como Brasil, Chile y México, así como naciones europeas que dependen de estos envíos para compensar la pérdida de suministro ruso y de Medio Oriente, se verían obligados a competir agresivamente por cargamentos alternativos.Esto no solo dispararía los precios globales del combustible, sino que también amenazaría la disponibilidad física del recurso en regiones altamente dependientes.Los republicanos se juegan en las elecciones de medio mandato su exigua mayoría en las dos Cámaras, una posibilidad que podría llegar a darse según algunas encuestas. Los comicios del 3 de noviembre renovarán por completo la Cámara de Representantes y un tercio del Senado.Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsAppKR