Mette-Marit se convierte en la nueva reina consorte de Noruega tras el fallecimiento este viernes de Harald V, padre de su esposo, Haakon VIII. La nueva monarca, de 53 años, llegó a la familia real como una mujer de origen plebeyo y madre soltera, y recientemente celebró 25 años de matrimonio con el ahora rey, en medio de inquietudes relacionadas con su salud y de episodios polémicos de su pasado.Con su ascenso al trono, Mette-Marit sucede a Sonia, esposa del fallecido Harald V, quien conservará su título de reina. Durante más de dos décadas, la nueva soberana ha desarrollado su papel dentro de la Casa Real noruega desde que contrajo matrimonio con el entonces príncipe Haakon Magnus, en agosto de 2001, mientras se adaptaba a las exigencias y protocolos de la vida monárquica."La reina y la princesa Astrid me enseñaron cómo hacer reverencias y qué llevar", pero "siempre tuve un buen entorno a mi alrededor, así que pude manejarme", reconoció Mette-Marit en 2017 al diario Verdens Gang, al aludir a la madre y la hermana mayor de Haakon.Ese aprendizaje fue especialmente importante, pues, según el diario Aftensposten, no estaba habituada a recibir la atención de los focos y se encontraba sobre todo cómoda en zapatillas y pantalones vaqueros.Además de haber aprendido a ser parte de la familia real, Mette-Marit ha estudiado en las universidades de Agder y Oslo, cursó estudios orientales y africanos en la Universidad de Londres y, en 2012, obtuvo un máster en la Escuela de Negocios de Noruega.Antes de comenzar en 1999 su noviazgo con Haakon cuando él era príncipe, Mette-Marit tuvo una vida marcada por ser madre soltera, pues en 1997 nació su hijo Marius de una relación con Morten Borg, un condenado por tráfico de drogas.Posteriormente, y fruto de su unión con Haakon, vinieron al mundo los príncipes Ingrid Alexandra, la nueva heredera al trono, y el príncipe Sverre Magnus, nacidos, respectivamente, en 2004 y 2005.Su hijo Marius ha sido uno de los principales portadores de las recientes malas noticias para la familia real de Noruega, pues fue condenado el 15 de junio a cuatro años de cárcel por dos casos de violación y por maltrato a una de sus exnovias, entre otros delitos.El juicio de Marius sumó preocupación en una familia real que ha vivido los últimos años tan preocupada por la salud del fallecido rey Harald V como la de la propia esposa de Haakon VIII.A la ahora reina de Noruega le diagnosticaron en 2018 una fibrosis pulmonar crónica y en junio se sometió a un trasplante de pulmón del que todavía se recupera en vista del empeoramiento de la dolencia. De hecho, el pasado mes de abril generó impacto internacional al protagonizar un acto oficial conectada a un dispositivo que la proveía de oxígeno.Antes de acceder al trono, la otrora princesa Mette-Marit también causó escándalo al trascender que tuvo una relación de amistad con el pederasta convicto estadounidense Jeffery Epstein, quien se suicidó el 10 de agosto de 2010 en un centro penitenciario de Nueva York."No sabía que fuera un delincuente sexual ni un maltratador", diría sobre su relación con Epstein, según recogió la agencia de noticias noruega NTB.Pese a las dificultades, ella siempre ha contado con el apoyo incondicional del ahora rey Haakon VIII, quien siempre se mostró decidido a compartir su vida con esta mujer de rasgos finos y melena rubia. Con tal de vivir con ella, Haakon llegó en su momento a abandonar el Palacio Real de Oslo.Desde 2004, la pareja ha vivido en el Palacio de Sakaugum, en Asker, a unos 20 kilómetros de Oslo, donde se espera marquen ahora una nueva era de la monarquía noruega bajo el lema elegido por Haakon VIII para su reinado, el mismo que tuvieron su padre, su abuelo y su bisabuelo: "Todo por Noruega". KR