El Gobierno de EU ha instaurado el estado de emergencia nacional por los riesgos en la red eléctrica del país, causados por determinados equipos extranjeros instalados, advierten que el creciente consumo energético convirtió al sistema en un potencial objetivo de gobiernos hostiles.Se instauró una orden ejecutiva, en la que se establecen medidas que impiden a las empresas comprar, importar o instalar determinados componentes extranjeros utilizados en el sistema de transmisión de energía eléctrica. La red comprende las líneas de alta tensión, subestaciones y centrales encargadas de transportar electricidad a través del país.Trump sostuvo que el rápido crecimiento de los centros de datos destinados a la inteligencia artificial y otros proyectos tecnológicos avanzados hizo que EU dependa más que nunca de un suministro eléctrico estable y seguro.Según el mandatario, un eventual colapso de la red tendría actualmente consecuencias mucho más graves que en el pasado debido al fuerte aumento de la demanda energética. La orden advierte además que algunos equipos fabricados en el extranjero podrían contener “puertas traseras” digitales ocultas en su software, capaces de proporcionar a otro país accesos secretos para controlar, alterar o incluso desactivar los dispositivos.Las restricciones alcanzarán a países sometidos a embargos o sanciones estadounidenses relacionadas con armamento, así como a gobiernos que Washington considere que actúan contra los intereses de EU. La orden no menciona expresamente a China, aunque los componentes para redes eléctricas fabricados en ese país son desde hace años motivo de preocupación para los organismos estadounidenses de seguridad.Desde principios de 2024, el director del FBI, Chris Wray, advirtió ante el Congreso que hackers respaldados por el gobierno chino estaban posicionándose activamente en la infraestructura crítica de EU, incluyendo la red eléctrica y plantas de tratamiento de agua, preparándose para causar estragos en caso de un conflicto. En 2025, expertos en seguridad confirmaron que cientos de transformadores de ultra alta tensión fabricados en China, los cuales son la columna vertebral del sistema de transmisión eléctrica, contenían capacidades ocultas que permitirían su apagado remoto desde el extranjero. Esta situación ha llevado a los especialistas a comparar estos equipos con 'células durmientes' incrustadas en la red, justificando las medidas drásticas tomadas por la actual administración.La decisión se produce además en momentos en que Washington busca reforzar la infraestructura energética para responder al fuerte incremento del consumo provocado por la expansión de la inteligencia artificial y los grandes centros de datos.TG