Jueves, 14 de Mayo 2026

Espionaje, Guerra Fría y narco: la sombra de la CIA sobre México

Las presuntas intervenciones de las semanas recientes han tensado la relación bilateral

Por: El Informador

La agencia de inteligencia ha realizado al menos dos operaciones documentadas en el país. AFP

La agencia de inteligencia ha realizado al menos dos operaciones documentadas en el país. AFP

La Agencia Central de Inteligencia (CIA), organismo del gobierno de Estados Unidos encargado de recabar información estratégica para decisiones de seguridad nacional, ha mantenido presencia en México al menos desde 1934.

Así lo revelan documentos desclasificados por los Archivos Nacionales de Estados Unidos el 18 de marzo de 2025, relacionados con el asesinato del ex presidente John F. Kennedy. Entre los más de 80 mil archivos liberados se encontraron referencias a las primeras operaciones de la agencia en el entonces Distrito Federal -hoy Ciudad de México- y a intervenciones telefónicas contra políticos mexicanos en 1962, en pleno contexto de la Guerra Fría.

La documentación de dichas intervenciones ocurre en medio de nuevas tensiones por la supuesta participación de agentes estadounidenses en operativos dentro de México. En semanas recientes, versiones sobre presuntas acciones de la CIA en Chihuahua generaron polémica luego de reportes sobre agentes estadounidenses involucrados en operaciones contra laboratorios clandestinos.

A ello se sumó el abatimiento de un presunto operador del Cártel de Sinaloa cerca del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), caso en el que medios estadounidenses señalaron una posible participación de la CIA. 

Aunque el Gobierno de México y autoridades estadounidenses negaron cualquier intervención directa, ambos episodios reavivaron el debate sobre los límites de la cooperación bilateral en materia de seguridad y la presencia de agencias extranjeras en territorio mexicano.

Espionaje a figuras de la izquierda

La operación LIENVOY, implementada por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en México durante las décadas más tensas de la Guerra Fría, mantuvo bajo vigilancia constante a políticos, intelectuales y organizaciones identificadas con la izquierda mexicana. El programa, coordinado desde la Ciudad de México, intervenía comunicaciones telefónicas de embajadas del bloque soviético, especialmente las de Cuba y la Unión Soviética, consideradas por Washington como centros de influencia ideológica en América Latina.

Entre los principales objetivos figuró el expresidente Lázaro Cárdenas, quien gobernó México entre 1934 y 1940 y era visto por la CIA como una figura de alto peso político con simpatías socialistas. Documentos desclasificados lo describen como “antiestadounidense”, “procomunista” y “líder espiritual” de diversos movimientos de izquierda en la región, debido a su respaldo a causas obreras, su cercanía con la Revolución Cubana y su defensa de la soberanía nacional frente a Estados Unidos.

También fue vigilado el muralista David Alfaro Siqueiros, uno de los artistas más influyentes del siglo XX y militante activo del Partido Comunista Mexicano. La inteligencia estadounidense lo consideraba un operador político con capacidad de movilización ideológica y vínculos con redes comunistas internacionales. Los archivos también evidencian la colaboración de la Dirección Federal de Seguridad, organismo mexicano que realizó espionaje e intervenciones telefónicas contra opositores, activistas y organizaciones políticas tanto de izquierda como de derecha.

Funcionarios y colaboradores

Durante la Guerra Fría, México se convirtió en un territorio estratégico para las operaciones de inteligencia de Estados Unidos debido a su cercanía con Cuba, la actividad diplomática soviética y el crecimiento de movimientos de izquierda en América Latina. En ese contexto surgió la operación LITEMPO, una red secreta creada por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) a principios de la década de 1960 con el objetivo de mantener contacto directo con funcionarios mexicanos de alto nivel y obtener información privilegiada sobre asuntos políticos, de seguridad y relaciones internacionales.

La red era encabezada por Winston Scott, jefe de la CIA en México, quien operaba desde la Embajada de Estados Unidos y estableció relaciones cercanas con integrantes del gobierno mexicano. De acuerdo con documentos desclasificados y con investigaciones del periodista Jefferson Morley, del diario The Washington Post, Scott utilizó esos vínculos para recopilar información sobre el movimiento estudiantil de 1968, así como sobre actividades soviéticas en territorio mexicano.

Los colaboradores identificados dentro de la operación tenían claves internas asignadas por la CIA. Emilio Bolaños, sobrino de Gustavo Díaz Ordaz, era LITEMPO-1; el entonces presidente Díaz Ordaz figuraba como LITEMPO-2; Fernando Gutiérrez Barrios, miembro de la Dirección Federal de Seguridad, aparecía como LITEMPO-4; y Luis Echeverría Álvarez era identificado como LITEMPO-8. El nombre “LITEMPO” combinaba la clave “LI”, utilizada por la CIA para operaciones en México, y “TEMPO”, relacionada con contactos políticos de alto nivel.

Acercamientos tímidos

En mayo de 2021, el entonces exsubdirector de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), David S. Cohen, realizó una visita oficial a México como parte de los encuentros bilaterales en materia de seguridad y cooperación internacional entre ambos países. 

El encuentro ocurrió en un contexto marcado por el combate al narcotráfico, la presión de Washington para reforzar las estrategias contra el crimen organizado y las discusiones sobre el papel de las agencias estadounidenses en territorio mexicano

Según explicó el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, la reunión transcurrió en un ambiente de respeto institucional y apertura diplomática. “Fueron muy respetuosos y nosotros hemos decidido escuchar a todos y abrir las puertas a todos los gobiernos, a la diplomacia internacional, a todas las agencias, en el caso especial de Estados Unidos al FBI, a la CIA, a la DEA”, declaró el mandatario durante una conferencia matutina.

Voces de expertos
Carlos Pérez Ricart, investigador del CIDE
David Saucedo, analista en seguridad

Es estrategia de presión desde EU

La controversia por un supuesto operativo encubierto de la CIA en México, que habría derivado en la muerte de un presunto integrante del Cártel de Sinaloa, volvió a colocar bajo escrutinio el alcance de la cooperación de inteligencia entre México y Estados Unidos, pese a los desmentidos de ambos gobiernos.

Para el investigador del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), Carlos Pérez Ricart, el punto central no es si el operativo ocurrió realmente, sino el impacto político de que la información haya salido a la luz. “Lo más interesante no es la veracidad de la noticia, sino que se sepa y alguien la haya filtrado”, afirmó el especialista, quien interpretó el episodio como parte de una estrategia de presión de Washington hacia la administración de Claudia Sheinbaum.

Ricart sostuvo que este caso se suma a otros acontecimientos recientes que, desde su perspectiva, buscan debilitar políticamente al Gobierno mexicano. “Lo pongo todo en la estrategia de chantaje, en un contexto de asimetría brutal y de ejercicio del poder y de hegemonía por parte de Estados Unidos”, señaló.

En contraste, el analista en seguridad David Saucedo consideró “completamente verosímil” la participación de la CIA en operaciones “quirúrgicas” dentro de territorio mexicano. A su juicio, la cooperación entre ambos países en materia de inteligencia rebasa lo que públicamente reconocen las autoridades.

Saucedo incluso planteó que el Gobierno federal “estaba enterado” de una eventual participación estadounidense, pese a los desmentidos oficiales emitidos tras la publicación de CNN.

Supuesta presencia de agentes busca desacreditar al Gobierno: Claudia

La Presidenta Claudia Sheinbaum negó que agentes de la CIA operen en territorio nacional, luego de versiones de CNN sobre una supuesta operación encubierta en el Estado de México en la que murió Francisco Efraín Beltrán, “El Payín”, presunto operador del Cártel de Sinaloa.

“Es absolutamente falso”, afirmó durante su conferencia en Palacio Nacional, al rechazar la publicación que atribuía al fiscal mexiquense información sobre la presencia de agentes estadounidenses en el operativo. Sheinbaum recordó que la Fiscalía General de Justicia del Estado de México y el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, ya habían desmentido la versión.

“Primero es falso que operen agentes de la CIA en territorio”, sostuvo, aunque aclaró que existen agencias estadounidenses acreditadas para tareas reguladas por la Constitución y la Ley de Seguridad Nacional.

La mandataria calificó el reporte de CNN como “sensacionalista” y “mentiroso”, y también criticó una publicación posterior de The New York Times sobre presunta colaboración de la CIA para ubicar a “El Payín”. “Es absurdo (...) es una ficción del tamaño del universo”, expresó.

Sheinbaum afirmó que estas versiones buscan deteriorar la relación bilateral y justificar una intervención estadounidense en México.

EFE

Investigan a Fiscalía de Chihuahua por tomar atribuciones federales

La Fiscalía General de la República (FGR) informó que abrió una nueva línea de investigación para determinar si la Fiscalía de Chihuahua “invadió la competencia federal” durante un operativo antidroga en el que presuntamente participaron cuatro agentes de la CIA junto con autoridades locales.

En un comunicado, la FGR explicó que la indagatoria, sumada a las carpetas abiertas por delitos de seguridad nacional y entrevistas a servidores públicos, busca esclarecer si se “ha continuado infringiéndose el diseño constitucional de atribuciones federales”.

La dependencia subrayó que la Ley General de Salud otorga competencia exclusiva a la Federación para investigar delitos relacionados con delincuencia organizada, “como es el caso de un laboratorio clandestino de sustancias ilegales”. También recordó que la política exterior y la seguridad nacional son atribuciones exclusivas del Gobierno federal.

La Presidenta Claudia Sheinbaum respaldó la investigación sobre el operativo realizado el mes pasado en Morelos, Chihuahua, donde se localizó una instalación de presunta producción de drogas sintéticas.

Además, la FGR denunció irregularidades en la cadena de custodia y afirmó que quedaron asentadas en la carpeta federal. Los peritos federales, dijo, no recibieron indicios ni sustancias aseguradas por autoridades estatales.

CT

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