El presidente Donald Trump ofrece un mensaje televisado en horario estelar dirigido a la población estadounidense. De acuerdo con lo anticipado, el eje principal de su intervención será la presunta injerencia de gobiernos extranjeros en los procesos electorales de Estados Unidos, en un panorama marcado por las advertencias de especialistas en integridad electoral sobre campañas de desinformación destinadas a generar dudas sobre los comicios y cuestionar el resultado de la elección presidencial de 2020.Funcionarios de la Casa Blanca informaron este jueves que, además del tema electoral, el mandatario podría incluir asuntos de política exterior, como la situación con Irán, así como temas relacionados con la economía estadounidense.Paralelamente, la administración evalúa la posibilidad de hacer públicos diversos documentos vinculados con investigaciones sobre presuntas acciones de influencia extranjera, incluidos materiales relacionados con China y su supuesto papel en las elecciones de Estados Unidos, de acuerdo con fuentes cercanas al proceso. Al adelantar el contenido del mensaje presidencial, la secretaria de prensa, Karoline Leavitt, aseguró que las revelaciones que Trump presentará durante su intervención “sorprenderán” a la audiencia.Este discurso se da, luego de que Trump mantuviera durante varios años afirmaciones sin pruebas sobre un supuesto fraude en las elecciones presidenciales de 2020. Organismos y expertos en materia electoral han advertido que este tipo de mensajes pueden contribuir a desacreditar el proceso democrático al insistir en señalamientos que no han sido respaldados con evidencia. Aunque previamente se había informado que su discurso estaría enfocado en la integridad del sistema electoral, el presidente Donald Trump decidió comenzar su intervención resaltando los resultados económicos de su administración y las acciones implementadas en materia migratoria.Al inicio de su mensaje, el mandatario aseguró: “Nos está yendo muy bien”, para después referirse al más reciente reporte sobre la inflación y destacar su propuesta conocida como las Cuentas Trump.En ese contexto, afirmó: “Esta semana, se anunció que la inflación registró la mayor caída mensual en más de seis años”, y añadió: “Simplemente se ha desplomado”.Más adelante, Trump cambió el enfoque de su discurso hacia la política migratoria. El presidente vinculó temas como la inmigración, la seguridad pública y la situación en Venezuela para sostener que su administración ha fortalecido de manera significativa el control y la vigilancia en la frontera de Estados Unidos.El presidente Donald Trump presentó dos programas económicos impulsados por su administración que llevan su nombre: TrumpRx, una plataforma relacionada con medicamentos recetados, y las Cuentas Trump, un esquema de inversión dirigido a menores de edad.El mandatario sostuvo que la plataforma TrumpRx permitirá que los estadounidenses accedan a medicamentos con precios considerablemente más bajos. Sin embargo, hasta el momento no existe evidencia concluyente que demuestre que esta iniciativa haya generado una reducción significativa en el costo de los medicamentos recetados.Trump también aprovechó su intervención para invitar a los padres de familia a inscribir a sus hijos en las Cuentas Trump, un programa recientemente puesto en marcha que contempla un depósito inicial de recursos federales, además de permitir aportaciones adicionales por parte de las familias.Al explicar el alcance del programa, el presidente afirmó: “Se están invirtiendo miles de millones de dólares, aportados por empresas e individuos para cuidar de nuestros niños, de modo que a los 18 años potencialmente tendrán cientos de miles de dólares en su cuenta”.Posteriormente, hizo un llamado directo a la población: “Inscribe a tu hijo o a cualquier niño que quiera inscribirse”. La promoción de estas iniciativas forma parte de la estrategia de la Casa Blanca para posicionar su agenda enfocada en el costo de vida antes de las elecciones legislativas de noviembre. Con estas propuestas, la administración busca responder a una de las principales preocupaciones de los ciudadanos: el impacto del aumento en los gastos cotidianos y el bienestar financiero de las familias. Trump puso el foco en el desempeño de la economía estadounidense y en el comportamiento de los mercados financieros, al presentar varios indicadores como muestra de la fortaleza económica del país.El mandatario aseguró que “hoy trabajan más estadounidenses que nunca”, una afirmación que coincide con los registros actuales de empleo. No obstante, este resultado suele presentarse durante periodos de expansión económica. Además, aunque el mercado laboral ha mantenido un desempeño sólido en lo que va del año, la creación de puestos de trabajo durante junio fue inferior a la prevista por los analistas.También resaltó que la inflación tuvo la mayor disminución mensual en más de seis años. Los datos respaldan esa afirmación: durante junio, el índice de precios al consumidor descendió 0.4%, su retroceso más pronunciado desde el periodo de la pandemia.Sin embargo, la reducción estuvo impulsada principalmente por la baja en los precios del petróleo y la gasolina durante ese mes. Esa tendencia cambió en julio, cuando el reinicio del conflicto entre Estados Unidos e Irán y la disminución del tránsito de buques petroleros por el estrecho de Ormuz provocaron un nuevo incremento en los precios de la energía.El presidente también afirmó que los mercados bursátiles se encontraban en máximos históricos. Aunque los principales índices permanecen cerca de esos niveles, la declaración no es completamente precisa.El S&P 500 alcanzó su récord más reciente el pasado 2 de junio y, desde entonces, ha retrocedido alrededor de 1%. En las últimas semanas, las bolsas han mostrado movimientos volátiles debido a la preocupación de los inversionistas por las elevadas valuaciones de las empresas vinculadas con la inteligencia artificial. Durante su discurso en horario estelar, el presidente Donald Trump señaló directamente a China como responsable de lo que describió como “la mayor filtración de datos electorales de la historia” relacionada con la elección presidencial de Estados Unidos de 2020. Sus declaraciones retomaron, en gran medida, elementos de un informe de inteligencia desclasificado en 2021.El mandatario afirmó que el Gobierno chino accedió de forma ilegal a aproximadamente 220 millones de registros de votantes estadounidenses, los cuales incluirían nombres, datos de contacto, afiliación política y “otros datos sensibles”.Trump calificó el incidente como una “pesadilla de seguridad electoral sin precedentes” y sostuvo que estas acciones formaban parte de un esfuerzo para afectar su administración y su campaña de reelección.En su mensaje, el presidente aseguró que Pekín buscó “socavar mi primer Gobierno y nuestra campaña de 2020”. También afirmó que el país asiático intentó influir en las elecciones legislativas de 2018, en las que el Partido Demócrata recuperó la mayoría en la Cámara de Representantes.Además, acusó a China de utilizar sus relaciones con compañías estadounidenses para “volverse en mi contra” e “identificar a periodistas de Estados Unidos… para escribir artículos más negativos sobre él”.Las afirmaciones de Trump contrastan con la conclusión principal del informe de inteligencia estadounidense desclasificado en 2021. Ese documento estableció que, aunque China evaluó la posibilidad de intervenir para influir en el resultado de las elecciones presidenciales de 2020, finalmente optó por no hacerlo debido al riesgo de deteriorar su relación con Estados Unidos.No obstante, el informe también incluyó una postura minoritaria dentro de la comunidad de inteligencia. El entonces Oficial Nacional de Inteligencia para Ciber consideró que China sí realizó algunas acciones limitadas para afectar las posibilidades de reelección de Trump, principalmente mediante publicaciones en redes sociales, declaraciones oficiales y el uso de medios de comunicación.Estas acusaciones se dan apenas dos meses después de su visita a China para reunirse con el mandatario Xi Jinping y a pocas semanas de la visita oficial que el líder chino tiene prevista a la Casa Blanca hacia finales de septiembre. El presidente Donald Trump aseguró que la publicación de documentos desclasificados sobre la integridad del sistema electoral estadounidense tiene como objetivo reforzar la confianza en las elecciones y no generar desconfianza, pese a que durante años ha sostenido que existieron irregularidades en los comicios presidenciales de 2020.Durante su mensaje a la nación, el mandatario explicó: “Nuestro propósito al divulgar esta información no es debilitar la confianza en las elecciones, sino reforzarla al identificar las vulnerabilidades y corregirlas muy, muy rápidamente”. Posteriormente añadió: “Y eso es lo que estamos haciendo”.Trump ha reiterado en distintas ocasiones que la elección presidencial de 2020, en la que resultó ganador Joe Biden, presentó irregularidades. Esas afirmaciones han formado parte constante de su discurso público desde el final de aquel proceso electoral. Además de cuestionar los resultados de 2020, el presidente ha criticado al Congreso por no aprobar la reforma electoral que promueve su administración, iniciativa que permanece sin avanzar en el Senado.Como parte de esa estrategia, Trump incluso rechazó firmar una propuesta bipartidista destinada a reducir el costo de la vivienda mientras buscaba presionar a los legisladores para que dieran prioridad a su proyecto de legislación en materia electoral. El presidente de EU expresó preocupación por la confiabilidad del sistema electoral estadounidense, al asegurar que enfrenta “fallas catastróficas” que, a su juicio, requieren atención inmediata.Desde el Salón Este de la Casa Blanca, el mandatario afirmó: “Estados Unidos ha vuelto y le está yendo muy bien, pero aún enfrentamos un gran desafío que debe abordarse con urgencia, porque ningún país puede ser grande sin elecciones justas y honestas”.Posteriormente agregó: “Todo estadounidense merece saber que, cuando vota, ese voto será contado con exactitud, y para eso el sistema debe ser seguro; uno en el que el fraude y la interferencia no solo sean difíciles, sino prácticamente imposibles”.Desde que regresó a la Casa Blanca en 2024, Trump ha mantenido sus cuestionamientos sobre la elección presidencial de 2020, al insistir, sin presentar pruebas, en que el proceso estuvo “amañado” en su contra. Durante sus campañas políticas también ha expresado dudas sobre la imparcialidad de los procesos electorales de 2016, 2020 y 2024.En su intervención, el presidente sostuvo que el sistema electoral estadounidense “expone peligrosamente —y realmente expone, a niveles nunca antes vistos— a ataques informáticos, manipulación e interferencia extranjera”. Asimismo, afirmó que “durante muchos años se les ha ocultado esta información vital” a los ciudadanos.Pese a las declaraciones realizadas durante su mensaje, Trump no mostró pruebas que acreditaran la existencia de boletas fraudulentas o un fraude electoral en los comicios presidenciales de 2020. El mandatario estadounidense aseguró que ni él ni el Congreso recibieron información sobre lo que describió como “una pesadilla de seguridad electoral sin precedentes” relacionada con las elecciones de Estados Unidos.Afirmó que “miembros del Estado dentro del Estado” actuaron para “suprimir y minimizar activamente información sobre el alcance de la siniestra injerencia electoral de China, ocultándola tanto al presidente como al pueblo de Estados Unidos de una manera que nadie creía posible”.También sostuvo que las agencias de inteligencia estadounidenses tenían conocimiento de que archivos con registros de votantes fueron comprometidos durante el proceso electoral de 2020. Según el presidente, bases de datos de distintos estados fueron “comprados, robados o vulnerados por China”.Además, aseguró que las autoridades encargadas de reportar esos hechos no actuaron de manera transparente. En ese sentido, afirmó: “Sin embargo, los responsables de dar la alarma mantuvieron la información en secreto y oculta”.El mandatario añadió: “No me lo revelaron a mí como presidente ni a nadie más y, hasta donde sabemos, no informaron al Congreso”.Durante esta parte de su intervención, Trump no presentó documentación o pruebas públicas que respaldaran las acusaciones sobre el supuesto ocultamiento de información por parte de funcionarios o agencias de inteligencia estadounidenses. Trump afirmó que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) identificó alrededor de 278 mil personas no ciudadanas inscritas en los padrones electorales estatales de Estados Unidos, al citar los resultados de una revisión realizada por esa dependencia.El mandatario declaró: “Estamos publicando los resultados de una investigación impactante del Departamento de Seguridad Nacional. Según la revisión del DHS, los padrones electorales estatales y los registros públicos identificaron aproximadamente a 278 mil no ciudadanos registrados para votar en elecciones federales”.Posteriormente, sostuvo que “la cifra real es en realidad mucho más alta”.Los datos mencionados por Trump provienen del programa SAVE (Verificación Sistemática de Extranjeros para Beneficios), una herramienta federal empleada para verificar la ciudadanía y el estatus migratorio de personas que solicitan beneficios gubernamentales.Sin embargo, se ha documentado que este sistema puede sobreestimar el número de presuntos no ciudadanos, debido a que en algunos casos clasifica de manera incorrecta a ciudadanos estadounidenses naturalizados como personas sin ciudadanía.Además, el propio acuerdo del DHS con los estados que utilizan este programa establece que los resultados no deben emplearse de forma automática para depurar los padrones electorales. Antes de tomar cualquier acción, las autoridades estatales deben realizar verificaciones adicionales para confirmar la información conforme a la legislación vigente.La herramienta SAVE ha sido utilizada durante años para validar la ciudadanía y la situación migratoria de solicitantes de beneficios federales. Durante la administración de Trump, su alcance se amplió mediante la incorporación de información de distintas agencias federales como parte de los esfuerzos para detectar posibles casos de participación de ciudadanos extranjeros en elecciones federales.Trump adelantó que el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, ofrecerá este viernes información adicional sobre los resultados de la revisión realizada por el DHS.El presidente Donald Trump informó que el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, encabezará este viernes una sesión informativa para presentar los avances de la dependencia en torno a presuntas fallas detectadas en los sistemas de votación electrónica de Estados Unidos.De acuerdo con el mandatario, el funcionario “detallará el trabajo reciente de su departamento sobre vulnerabilidades cibernéticas confirmadas en nuestros sistemas de votación electrónica”.El anuncio coincide con la divulgación de un nuevo paquete de documentos desclasificados relacionados con la seguridad de los sistemas electorales.Aunque los archivos fueron publicados recientemente, la mayor parte de la información hace referencia a vulnerabilidades que ya eran conocidas desde hace varios años y que, según autoridades electorales, han sido objeto de medidas de corrección y fortalecimiento en distintas entidades del país. Los documentos publicados este jueves por la administración de Donald Trump ofrecen nuevos detalles sobre el alcance de las operaciones de inteligencia que, presuntamente, China ha llevado a cabo para recopilar información de ciudadanos y funcionarios estadounidenses.La información desclasificada distingue entre el ciberespionaje, que consiste en infiltrarse en sistemas informáticos para obtener datos sensibles, y los ciberataques dirigidos a alterar procesos electorales.De acuerdo con el contenido de los documentos, las actividades atribuidas a China corresponden al primer escenario: la obtención de información mediante operaciones de espionaje digital, sin presentar evidencia de acciones destinadas a modificar directamente el resultado de una elección.Uno de los informes señala que un grupo de piratas informáticos vinculado con China empleó herramientas para rastrear las cuentas de correo electrónico de integrantes de la campaña presidencial de Joe Biden durante las elecciones de 2020.El documento indica que esa actividad sugería que “los operadores chinos están identificando la red objetivo para acciones posteriores, posiblemente incluso incorporando las cuentas de correo electrónico del personal de campaña al sistema de inteligencia de señales del Ejército chino con fines de recopilación”.Los archivos desclasificados señalan además que agentes chinos descargaron información correspondiente a registros de votantes de diversos estados estadounidenses.En algunos casos, esos datos ya se encontraban disponibles públicamente. Los documentos tampoco afirman que esa información haya sido utilizada para intervenir en el proceso electoral, sino que analizan los posibles usos que podría tener. Uno de los informes explica que la información personal obtenida por un actor chino “podría, en teoría, usarse para llevar a cabo desde futuras operaciones de CNE (explotación de redes informáticas) hasta operaciones de influencia electoral, aunque se desconocen las motivaciones reales para recopilar esta información”.En conjunto, los documentos describen una estrategia de recopilación masiva de información sobre ciudadanos estadounidenses por parte de los servicios de inteligencia chinos.No obstante, este panorama no representa una revelación completamente nueva. Desde el ciberataque de 2015 contra la Oficina de Administración de Personal de Estados Unidos, así como otras intrusiones posteriores en empresas del sector salud y organizaciones estadounidenses, las agencias de inteligencia del país han advertido que China posee amplias bases de datos con información de decenas o incluso cientos de millones de estadounidenses.El presidente también señaló que su administración ya comenzó a compartir la información con funcionarios de distintos niveles de gobierno.En ese sentido, afirmó que el Gobierno está “en proceso de informar a gobernadores, senadores y miembros del Congreso sobre posibles problemas en sus estados”.Trump sostuvo que varios Estados aún presentan deficiencias en sus sistemas de votación y aseguró que su administración trabajará para atenderlas antes de las elecciones legislativas.“Si se observa el sistema de votación hoy, está en muy mal estado en muchos estados, y estamos comprometidos a corregirlo”, afirmó el mandatario.Además, agregó: “Y también estamos comprometidos a trabajar con esos estados y jurisdicciones locales para ayudarlos a corregir vulnerabilidades técnicas conocidas antes de las elecciones de mitad de período”. Durante su mensaje a la nación, el presidente Donald Trump volvió a promover su iniciativa de reforma electoral federal y pidió a los ciudadanos presionar al Congreso para que apruebe la denominada ley SAVE America.El exhorto ocurre después de que el mandatario no lograra reunir el respaldo suficiente entre legisladores de su propio partido para sacar adelante la propuesta, la cual continúa enfrentando una fuerte resistencia en el Senado y, por ahora, no cuenta con los votos necesarios para convertirse en ley.Trump llamó directamente a la población a contactar a sus representantes federales para exigir la aprobación de la iniciativa.“Les pido que mañana tomen su teléfono, llamen a sus representantes en la Cámara de Representantes y en el Senado, y exijan que aprueben la ley SAVE America sin demora”, expresó durante su discurso. El presidente ha insistido durante las últimas semanas en impulsar esta reforma electoral. Como parte de esa estrategia, incluso llegó a rechazar la firma de una iniciativa bipartidista sobre vivienda en protesta por la falta de avances de la ley SAVE America.En su intervención, Trump volvió a sostener, sin aportar evidencia, que la falta de aprobación de la reforma aumentaría el riesgo de irregularidades en las elecciones legislativas de noviembre.Al defender la propuesta, afirmó: “Abordar esta crisis de seguridad electoral exige que el Congreso apruebe la ley SAVE America”.Posteriormente añadió: “¿Qué tan fácil es hacer eso? A menos que quieran hacer trampa”. Durante su discurso de este jueves, el presidente Donald Trump aseguró que funcionarios federales ocultaron un presunto esquema de fraude relacionado con registros de votantes en Michigan durante las elecciones de 2020.El mandatario afirmó: “En otras palabras, fue pagar, jugar y hacer trampa”. Además, sostuvo que “Los agentes del FBI que trabajaban en el caso creían que se cometieron delitos, pero el Departamento de Justicia bajo Biden demoró la investigación y la terminó archivando”.El caso surgió a partir de pesquisas sobre miles de formularios de registro de votantes presuntamente falsificados en el condado de Muskegon, donde se investigó a personas que recibían pagos para registrar nuevos electores.De acuerdo con las investigaciones estatales y federales, se encontró evidencia de que algunos activistas demócratas cobraban por reunir formularios de inscripción, pero en determinados casos habrían entregado documentos con nombres e información falsa.Según los documentos dados a conocer para respaldar las declaraciones del presidente, los registros irregulares fueron identificados por la secretaria del condado antes de que pudieran incorporarse al proceso electoral.La documentación también indica que esos formularios no dieron lugar a la emisión de votos fraudulentos durante la elección de 2020.Tras concluir las investigaciones, fiscales estatales y federales decidieron no presentar cargos contra los involucrados, una decisión que fue cuestionada por algunos legisladores republicanos de Michigan.v El presidente anunció que solicitará al director del FBI trabajar junto con el Departamento de Justicia para “procesar a los responsables de cualquier delito” relacionado con el caso.Autoridades electorales de Michigan respondieron a las declaraciones del mandatario calificándolas como “acusaciones infundadas” sobre la seguridad del sistema electoral del estado.Asimismo, expresaron su desacuerdo con la “intención del Departamento de Justicia de desplegar supervisores electorales federales en varios centros de votación durante las primarias de agosto”, al considerar que esa medida no está justificada.EE