Lunes, 28 de Septiembre 2026

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Cambio de juego

Por: Raymundo Riva Palacio

Cambio de juego

Cambio de juego

El PT, el Partido del Trabajo, parte de la coalición gobernante y con oscuros vínculos con el crimen organizado, está en rebeldía y generando procesos de inestabilidad para forzar concesiones en candidaturas. En menos de una semana de protestas por la forma como se han decidido las candidaturas, engañosamente llamadas “coordinaciones de defensa de la transformación y la soberanía nacional”, provocaron un cambio de juego en el proceso y una fisura importante dentro de la dirigencia de Morena al mover la correlación de fuerzas internas.

La mecha que provocó la reacción del PT fue la selección de candidata en Zacatecas, donde se impuso a la senadora Verónica Díaz, excuñada de los hermanos Monreal, en un intercambio de favores políticos entre Palacio Nacional y el coordinador de la bancada en San Lázaro, Ricardo Monreal. Díaz no ganó en las encuestas, salvo en la medición alterada del estratega electoral de la Presidenta Claudia Sheinbaum, Iván Silva, que en dos semanas, con la misma casa encuestadora pagada por diferente cartera, esfumó 35 puntos de ventaja del senador Ulises Mejía que aparecieron en la contabilidad de la senadora.

En Zacatecas había una fuerte contendiente del PT, la senadora Geovanna Bañuelos, que no es solo una militante destacada, sino fundamental en el partido. Es la operadora del líder y fundador del partido, Alberto Anaya, tan poderosa que, para solucionar problemas con diputados petistas o con el partido, de gobernadores para abajo tienen que pasar por su ventanilla para que intervenga. Pero, si bien fue un factor subjetivo importante, no fue el único.

El maltrato con el que han tratado al PT y el trato diferenciado con el Partido Verde, otro miembro de la alianza, al que le regalaron las candidaturas de San Luis Potosí y Quintana Roo, rompieron el frágil equilibrio existente. La denuncia por marginar su propuesta para analizar colectivamente la metodología de las encuestas para seleccionar candidatos sirvió de cobertura pública a su levantamiento, que se acordó el martes por la noche, en una reunión en la sede del partido, donde se decidió detonar procesos de inestabilidad para forzar una nueva negociación.

La primera expresión de la estrategia se dio horas después en Cuernavaca, donde la diputada local Tania Valentina Rodríguez y su pareja cerraron el Palacio de Gobierno de Morelos y bloquearon las vías primarias en Cuernavaca y la Autopista del Sol. El pretexto fue una anterior demanda de la legisladora, la realización de obras pendientes en municipios gobernados por el PT, que el Gobierno trató de controlar con una mesa de diálogo instalada en la Secretaría de Gobernación horas después, presidida por el subsecretario César Yáñez.

Durante el miércoles se movieron mucho las cosas dentro de Morena. Ariadna Montiel, líder nacional del partido, sugirió, en una entrevista con un medio que es parte de la maquinaria de propaganda de la 4T, que había señales de que el PT había decidido separarse de la alianza, lo que se agregó a las diferencias con Citlalli Hernández, responsable de Elecciones, quien apuró una reunión con el PT. Las posiciones de las dirigentes eran antagónicas: Montiel pensaba en una depuración de la coalición gobernante para impulsar sin obstáculos las candidaturas pendientes con las personas escogidas por Sheinbaum, mientras que Hernández, que está jugando las contras, optó por una alianza táctica con las fuerzas del senador Adán Augusto López, que está desafiando abiertamente a la presidenta en varios estados.

Por la noche, tras el encuentro en Gobernación, el vocero de la ruptura, el coordinador del PT en la Cámara de Diputados, Reginaldo Sandoval, amenazó con terminar la alianza con Morena y afirmó que, si bien sus números no les daban para ganar solos una gubernatura, “sí nos da para hacer perder siete, ocho y hasta doce” a la alianza, además de impedir que, en las elecciones legislativas del próximo año, alcancen la mayoría calificada, que es una preocupación de la presidenta para poder tener gobernabilidad ante lo que se avecina como una segunda mitad del sexenio muy complicada en términos económicos.

Probablemente exageró Sandoval, pero el PT sí puede hacer daño a Morena en algunos Estados, particularmente en Baja California Sur, donde su candidato, el alcalde de Los Cabos, Christian Agúndez, prácticamente está fuera de la contienda interna por la gubernatura por sus vínculos con los Chapitos; Nayarit, donde respaldan al candidato del gobernador, Héctor Santana, alcalde de Bahía de Banderas, que también está imputado por vínculos con el crimen organizado, y en Tlaxcala, donde pueden inclinarse por la candidatura de Alfonso Sánchez García, que está respaldado por la gobernadora Lorena Cuéllar y el senador López.

Pero el realineamiento más importante es en Chihuahua, donde el PT volvió a inclinar la balanza de la candidatura al lado de la senadora Andrea Chávez, respaldada infranqueablemente por el senador López, contra la voluntad de Sheinbaum, cuyo delfín es el alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez. La presidenta, que no puede ver a Chávez -quien tampoco le expresa mucha lealtad-, no pudo descarrilarla de la contienda porque ni Luisa María Alcalde, como presidenta de Morena, ni Montiel, como su sucesora, la pudieron desbarrancar.

Originalmente se le propondría que fuera la alcaldesa de Ciudad Juárez, pudiendo esperar, por su edad, otros seis años para la gubernatura. Mandaron llamar a la Ciudad de México a Chávez y Cruz el miércoles porque pensaban anunciar la candidatura el jueves, pero las cosas se complicaron. Pensaron posponerla al viernes, pero optaron por aplazarla hasta esta semana, al menos, para evitar que un nuevo escándalo en el interior del partido arruinara el discurso de la presidenta del domingo por sus dos años de gobierno.

En Chihuahua, el estado donde se disputa con mayor fuerza e intensidad el poder entre Sheinbaum y el senador López, dos de las principales personas a quienes la presidenta encargó los procesos la han traicionado. Silva trabaja para Cruz y, subrepticiamente, para Chávez, aparentemente como parte de los compromisos adquiridos con los financieros del senador, Fernando Padilla y Mario Pacchiano, que están fondeando al estratega de la presidenta en varios estados, mientras que Hernández mostró en la semana su disposición para respaldar también a la senadora, contra los deseos presidenciales.

Las divisiones en la cúpula del partido han estado acompañadas por un sinuoso camino de cruce de lealtades y traiciones que no se sabe cómo terminarán porque la operación cicatriz no ha funcionado, por la falta de liderazgos en la 4T y las diferencias entre Montiel y Hernández, las responsables de cerrarla.

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