¿Cómo salimos en la foto de la Encuesta Intercensal 2025 del INEGI? Las noticias para la Zona Metropolitana de Guadalajara no son del todo buenas. A primera vista, la foto nos dice que la ciudad está obesa y falta de dinamismo. Otros datos, sin embargo, nos hacen ser optimistas de que podemos llegar a la adultez en mejores condiciones, si hacemos las cosas bien.El primer dato que salta a la vista es que ya no somos la segunda ciudad del país. Ya en el censo de 2020 Monterrey nos había rebasado, por muy poco, pero ya aparecía como la segunda ciudad del país en número de habitantes. Para 2025, la tendencia es clara. La Zona Metropolitana de Monterrey creció a un ritmo de 100 mil habitantes más por año, mientras que la de Guadalajara lo hizo a un ritmo de 67 mil. La ZMG tiene hoy casi 5 millones 600 mil habitantes y la de Monterrey, 5 millones 800 mil. Ninguna de las dos creció por reproducción de sus antiguos habitantes, sino por migración. La capital de Nuevo León fue más atractiva que la de Jalisco e incluso que la capital del país cuando se trató de elegir una nueva ciudad para ir a vivir.El segundo dato es que seguimos perdiendo densidad poblacional o, lo que es lo mismo, engordamos más de lo que crecimos. La densidad de la Zona Metropolitana de Guadalajara es bajísima: dos mil 186 habitantes por kilómetro cuadrado. Hace cinco años era de dos mil 486. Solo para darnos una idea, en 1970, cuando la ciudad tenía un millón y medio de habitantes, la densidad era de 16 mil habitantes por kilómetro cuadrado. Si usted se queja de las distancias, de que hoy hacemos una hora a cualquier lugar, de que el transporte público no funciona, tiene que ver con este absurdo modelo de desarrollo urbano que adoptamos a partir de principios del siglo XXI. Sí, es cierto, antes atravesabas la ciudad de punta a punta en media hora porque era una ciudad compacta.El tercer dato es que la población estimada para cuando la ciudad cumpla 500 años, en 2042, será de un máximo de 6.5 millones y lo más probable es que sea incluso un poco menos, lejos de los ocho millones estimados a principios de siglo; y, a partir de ahí, el crecimiento será mucho más lento. Eso permitirá invertir más en la calidad de vida y menos en alcanzar el crecimiento. El reto, en términos urbanísticos, es concentrar la mayor parte de ese millón de habitantes que llegarán en los próximos 17 años dentro de los límites del Periférico (tan solo en el municipio de Guadalajara caben 400 mil, no para crecer, sino para recuperar su punto máximo de población de un millón 650 mil del censo de 1990).Dejar de engordar, mejorar la calidad de vida y ser una ciudad más competitiva, que sea capaz de atraer talento, son los retos que nos muestra, a primera vista, la foto del INEGI 2025.