Voy a comenzar esta columna con una afirmación que me parece necesaria: toda persona que cometa un delito debe ser castigada. Todo aquel que se atreva a infringir la ley, debería pagar la consecuencia de sus actos. Lamentablemente, estamos en un país en el que esto casi nunca sucede.Nos enteramos recientemente de la detención de Ernesto Ruffo, quien forma parte de la historia política del país como el primer gobernador de oposición en México, allá por 1989, en Baja California. El delito no es menor, pues se le señala de participar en una red de huachicol fiscal que habría evadido alrededor de 4 mil millones de pesos en impuestos. Casi nada, pues.La Fiscalía General de la República tiene una enorme responsabilidad: probar detalladamente que efectivamente el ex gobernador es responsable de lo que se le acusa. Es eso o engrosar la narrativa que señala que esto se trata de un tema meramente político.Me remito al primer párrafo de esta columna: que pague cualquiera que haya cometido un delito, se llame Ernesto Ruffo o de cualquier otra manera. Sin embargo, no deja de llamar la atención el momento en el que sucede la detención.Parece mucha casualidad que una captura de este tipo se dé justamente en el contexto en el que conocimos cómo Marina del Pilar, actual gobernadora de Baja California, es capaz de revelar el secreto que le pidan a cambio de no estar en la mira de Estados Unidos.No deja de resultar curioso que esa misma búsqueda de justicia no haya tocado a Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, a quien Estados Unidos acusa de relacionarse con el crimen organizado y a quien diversos testimonios lo ubican cercano a estos grupos desde hace años.¿Y qué decimos de Adán Augusto López? ¿Alguien sabe si realmente lo investigaron por la relación que tenía su secretario de Seguridad con un grupo del crimen organizado? ¿O eso mejor lo dejamos para cuando sea necesario abrir el expediente?Y así nos podemos ir nombre por nombre, nada más para recordar los pendientes varios que tiene el partido en el poder hacia sus propios integrantes.Si Ernesto Ruffo o la oposición entera cometieron delitos, que los paguen como se debe. ¿Y los del partido en el poder para cuándo? ¿Mejor nos sentamos a esperar?TikTok, IG y X: @romedinapol