La Presidenta Sheinbaum dijo, con esa falta de convencimiento que le caracteriza cuando está enojada o no tiene control de la situación, que México va a investigar si Estados Unidos violó la soberanía mexicana en la captura de Ismael “Mayo” Zambada, es decir si hubo o no agentes del FBI o alguna otra agencia estadunidense en la planeación y ejecución del secuestro y posterior captura, ya en suelo texano, del capo del cartel de Sinaloa.¿Y si sí? ¿Y si el FBI sí intervino, qué opciones tiene la Presidenta más allá del derecho humano al pataleo? La verdad no muchas, el capo ya está en una Corte en Nueva York, ya aceptó su culpabilidad y una cadena perpetua. No hay nada que pueda hacer la Presidenta para que el capo no cante. Más aún, difícilmente dirá algo más fuerte que lo que ya dijo: quienes planearon su entrega fueron los Chapitos en complicidad con el gobernador Rubén Rocha Moya, hoy con solicitud de extradición.Para la llamada Cuarta Transformación la soberanía ha sido el trapito multiusos que sirve para limpiar todo el cochinero. Por supuesto que México tiene todo el derecho de exigir que Estados Unidos explique lo que sus agentes están haciendo en territorio mexicano y cuál es su juego con los Chapitos, al igual que los mexicanos tenemos todo el derecho a exigir que nuestro Gobierno nos explique: 1) En que contexto y por qué el presidente López Obrador pactó el saludo a la madre de Joaquín “Chapo” Guzmán; 2) Por qué no se investigó al gobernador Rocha Moya por el asesinato del diputado Héctor Melesio Cuen; 3) Si participaron agencias estadounidenses en la detención y abatimiento de Nemesio “Mencho” Oceguera, tal como lo afirmaron autoridades estadunidenses; 4) ¿Cuándo la intervención de agencias extranjeras es válida y digna de comunicarse y cuándo no?Aunque bien pudo ser una actuación, todo parece indicar, por las molestias que manifestó, que el presidente López Obrador, no fue enterado del operativo de agencias estadounidenses para detener al “Mayo”. Lo más probable es que lo hicieron con colaboración de otras autoridades mexicanas, además del ya mencionado gobernador Rocha Moya, de otra manera el avión con licencia falsa y sin GPS no pudo haber despegado y sobrevolado dos horas por territorio nacional.¿Y si sí? ¿Si no solo mintió el ex embajador Salazar sino también mintieron autoridades mexicanas? Hay cosas que no se pueden limpiar con el trapito multiusos de la soberanía y una de ellas es el control interno del Gobierno. Si algo ha quedado claro a lo largo de la historia del narcotráfico y el crimen organizado en México es que siempre hay alguien dentro de la estructura gubernamental dispuesto a la traición o simplemente que trabaja para el otro bando.