Hay dos posturas ante la Inteligencia Artificial (IA): los que ven una curiosidad y a los que nos vuela la cabeza.En los últimos tres meses, mi forma de trabajo se ha transformado más que en los últimos 15 años debido a la IA.Entrené dos chatbots en ChatGPT —sólo es posible en la versión de pago—, uno para monitorear noticias y otro como asistente de investigación.A Monitor, así se llama, le comparto enlaces o notas extensas, y me genera resúmenes estructurados e información de contexto. Esto me ahorra tiempo.El segundo es Periodista, al que programé con un centenar de mis columnas para que conozca mi estilo, formas de razonamiento y temáticas. Intenta ser un “minimí”.Corrige redacción, genera lluvias de ideas, analiza documentos extensos, crea resúmenes y estructura información para hacerla más comprensible.También uso NotebookLM de Google. Tienen que probarla. Es poderosísima para examinar información. Analiza videos de Youtube, audios, sitios web y documentos. Ideal para estudiantes o investigadores. Crea cronologías, guías de estudio, resúmenes y hasta podcast con conductores creados por IA que discuten la temática según las fuentes que le incorporas.También está Gemini de Google que lanzó Deep Research en su versión de pago. Es un agente que crea un plan de investigación consultando cientos de fuentes en Internet para luego generar un informe detallado a la medida.Hasta ahora, los chatbots de la IA responden preguntas con un razonamiento similar al humano. Son reactivos. Pero siguen los agentes autónomos.Pongo un ejemplo. Tu jefe te pide una tabla dinámica en Excel y no tienes idea de cómo empezar. Ingresas a Google Studio AI, otra aplicación en fase beta, le compartes tu pantalla y una voz te saluda, ¡un agente virtual en tiempo real! Le explicas tu necesidad y te orienta, paso a paso, como si fuera un tutor a tu lado.¿Imaginan las posibilidades que se abren? Esa es la siguiente frontera de la Inteligencia Artificial: los agentes autónomos. Se trata de asistentes virtuales y chatbots que serán capaces de tomar decisiones a nombre del usuario.Imaginen otro ejemplo. Ahora tu jefe te pide una presentación urgente, pero tú no ves el correo. Tu agente virtual lo revisa, le responde y avanza con la presentación y te comparte un borrador para perfeccionar. De paso, llamó al gas para que surtan porque se acabará el fin de semana. No hablo de una herramienta del futuro. Este año será el de los agentes autónomos de la Inteligencia Artificial.¿No es para volarnos la cabeza?P.D.¿Qué consecuencias éticas tiene el uso de estas tecnologías? ¿Algunas ideas? Los leo y lo comentamos más adelante.