En los hogares de Guadalajara y todo México, la alimentación infantil es una prioridad que a menudo genera dudas. Una de las preguntas más frecuentes en las consultas pediátricas actuales es el momento adecuado para introducir productos sin lactosa en la dieta diaria de los más pequeños.Para comprender este proceso, es fundamental consultar a los especialistas en gastroenterología pediátrica. Ellos explican que prácticamente todos los seres humanos nacen con una enzima llamada lactasa, la cual es responsable de digerir el azúcar natural presente en la leche materna y de vaca.La intolerancia a la lactosa primaria, que es la más común a nivel mundial, rara vez se presenta en bebés. Los estudios médicos demuestran que la disminución natural de la lactasa comienza a manifestarse recién entre los tres y los cinco años de edad.De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses. Además, los pediatras enfatizan que la leche de vaca entera no debe ofrecerse antes del primer año, ya que el sistema digestivo del bebé aún está madurando.El cambio a una variante deslactosada no debe ser una decisión preventiva ni una moda alimentaria. Solo se justifica cuando un profesional de la salud confirma el diagnóstico, generalmente mediante pruebas clínicas específicas como el test de hidrógeno en el aliento.Existe una excepción conocida como intolerancia secundaria, la cual es temporal. Esta condición puede surgir después de una infección intestinal severa que daña temporalmente la mucosa del estómago, requiriendo una dieta sin lactosa por un par de semanas hasta que el intestino se recupere por completo.Por otro lado, instituciones como la Profeco han advertido constantemente sobre la importancia de leer el etiquetado. Muchas bebidas vegetales o leches modificadas no aportan el calcio, las grasas y las proteínas esenciales que un niño en pleno desarrollo neurológico y físico necesita diariamente.Si sospechas que los lácteos tradicionales están causando malestar en tu familia, es vital actuar con información precisa. A continuación, te presentamos una lista de recomendaciones prácticas para manejar esta situación de forma segura y efectiva:- Identifica los síntomas clave: Presta atención si hay dolor abdominal, gases, hinchazón o diarrea. Estas molestias suelen aparecer entre 30 minutos y dos horas después de haber consumido cualquier producto lácteo.- Evita el autodiagnóstico: Retirar la leche entera por cuenta propia puede provocar deficiencias nutricionales graves. El calcio y la vitamina D son pilares irremplazables para la formación de huesos fuertes durante la etapa de crecimiento.- Prueba con derivados fermentados: Si el médico lo autoriza, puedes intentar ofrecer yogur natural o quesos maduros. Estos alimentos contienen niveles mucho más bajos de lactosa y suelen ser tolerados fácilmente por estómagos sensibles.Esta nota fue redactada con ayuda de inteligencia artificial y revisada por un editor* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * *OA