Un robot de cuatro patas logró completar una maratón en 4 horas y 19 minutos con una sola carga de batería, pero el tiempo empleado no es lo más llamativo de la hazaña. El verdadero avance de RAIBO 2 está en su eficiencia energética: el robot desarrollado por investigadores de Corea del Sur consiguió una autonomía que, según sus creadores, puede superar en alrededor de tres veces la de otros robots cuadrúpedos.La demostración aborda uno de los principales obstáculos para llevar este tipo de máquinas fuera de los laboratorios. Aunque los robots con patas han mejorado su capacidad para desplazarse por terrenos irregulares y realizar tareas complejas, su autonomía continúa siendo un desafío cuando se trata de recorrer grandes distancias.Esta limitación resulta especialmente relevante para aplicaciones como las operaciones de rescate en zonas afectadas por desastres, terrenos montañosos o lugares de difícil acceso. En estos escenarios, un robot capaz de caminar durante más tiempo podría ampliar el margen de acción de los equipos humanos y realizar recorridos sin depender constantemente de una recarga.A diferencia de los robots con ruedas, las máquinas cuadrúpedas necesitan mantener activas sus articulaciones para sostener el peso de su propio cuerpo mientras caminan. Además, el movimiento intermitente de sus patas provoca pérdidas de energía durante cada paso, un problema que termina reduciendo la distancia que pueden recorrer antes de necesitar una nueva carga.Los investigadores del Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnología de Corea (KAIST) trabajaron precisamente sobre este desafío para desarrollar RAIBO 2. Los resultados y las características del robot fueron publicados en la revista científica Nature, donde se presenta el sistema como un avance hacia máquinas cuadrúpedas capaces de desplazarse durante periodos más prolongados.Más allá de completar una carrera de larga distancia, el objetivo de este tipo de investigaciones es conseguir que los robots con patas puedan abandonar entornos controlados y desempeñar tareas prácticas durante más tiempo.Una mayor eficiencia energética podría convertirse así en un elemento clave para ampliar sus usos en rescate, exploración y otras actividades en terrenos donde las ruedas tienen dificultades para desplazarseEl ingenio ha sido capaz de completar la 22 edición de la Maratón de Sangju, en Corea del Sur, en 4 horas, 19 minutos y 52 segundos. Una carrera en la que participó junto a corredores humanos.El robot fue diseñado para abordar los aspectos relacionados con la pérdida de energía, tanto a nivel de software como de hardware, lo que incluye patas ligeras, circuitos de control de motores más optimizados y reglas de movimiento reforzadas mediante aprendizaje automático.Durante el maratón, mantuvo una velocidad media de 2,64 metros por segundo, a través de un trazado conocido por su dificultad, con un desnivel de 286 metros y tramos de terreno resbaladizo.Una vez en la línea de meta, RAIBO2 había consumido mil 280 vatios-hora de energía y había alcanzado un coste total medio de transporte de 0,25 (una medida de la energía consumida durante el movimiento, teniendo en cuenta el peso del robot).Los autores indican que este es el primer robot cuadrúpedo cuyo coste de transporte es inferior al valor humano de 0,37 y estiman que podría haber recorrido 25 kilómetros más.El robot presenta una autonomía por carga de batería aproximadamente tres veces superior a la de los robots cuadrúpedos existentes. Los resultados aportan información para mejorar la eficiencia de los robots con patas, con el objetivo de contribuir a ampliar su autonomía operativa y potenciar su utilidad.