El papa León XIV pidió tomar con seriedad las preocupaciones expresadas por especialistas sobre el rápido avance de la inteligencia artificial (IA) y sus posibles consecuencias. Durante el vuelo de regreso de su visita a Francia, el pontífice señaló que las advertencias de expertos no deben descartarse como “fake news” y consideró necesario analizar con profundidad los riesgos que plantea esta tecnología.“Las preocupaciones planteadas por muchos expertos, especialistas en inteligencia artificial, deben tomarse en serio”, afirmó León XIV ante los periodistas que lo acompañaban en el avión papal.El pontífice estadounidense rechazó la idea de que estas advertencias sean únicamente una estrategia para generar alarma con fines económicos. Al mismo tiempo, aclaró que personalmente no se encuentra en una situación de pánico ante el desarrollo de la tecnología y afirmó, en tono distendido, que por ahora “duerme tranquilo”.El llamado del papa ocurre en un momento en que el desarrollo de sistemas de inteligencia artificial plantea preguntas sobre seguridad, autonomía, empleo, desinformación y el control de herramientas cada vez más sofisticadas.Durante su conversación con los medios, León XIV mencionó además que había conocido ese mismo día las declaraciones relacionadas con nuevas medidas de seguridad desarrolladas por NVIDIA. La compañía anunció este lunes una plataforma abierta para reforzar la seguridad de agentes de inteligencia artificial y establecer controles durante sus etapas de prueba y despliegue.La referencia resulta significativa porque uno de los problemas que preocupa a especialistas es precisamente la posibilidad de que sistemas capaces de ejecutar tareas de manera autónoma encuentren formas de superar las restricciones establecidas por sus desarrolladores.NVIDIA explicó que su nueva plataforma busca establecer mecanismos de control capaces de detectar y aislar agentes que intenten operar fuera de los límites establecidos. La empresa también planteó la necesidad de desarrollar estándares de evaluación y cooperación internacional en materia de seguridad de IA.Ante este escenario, León XIV consideró que no basta con asumir que determinados riesgos nunca llegarán a materializarse. “Simplemente decir: oh, no va a suceder y cerrar los ojos ante ello, creo que probablemente no sea la manera más responsable de proceder”, sostuvo.Las declaraciones del papa forman parte de una postura que el Vaticano ha desarrollado durante los últimos meses. En mayo de 2026, León XIV publicó Magnifica Humanitas, su primera carta encíclica, dedicada a la protección de la persona humana en la era de la inteligencia artificial.El documento sostiene que la IA puede ofrecer beneficios importantes, pero también advierte sobre la concentración de poder tecnológico, el uso de datos y la posibilidad de que sistemas automatizados influyan en decisiones relacionadas con derechos fundamentales. Por ello, plantea la necesidad de establecer criterios claros y mecanismos efectivos de control.En la encíclica, León XIV también señala que el desarrollo tecnológico puede aumentar el poder de quienes ya concentran recursos económicos, conocimientos y acceso a grandes cantidades de datos. Desde esa perspectiva, el debate sobre la inteligencia artificial no se limita a sus capacidades técnicas, sino que también involucra cuestiones económicas, sociales y políticas.Durante su visita a la UNESCO en Francia, el pontífice volvió a abordar el tema y sostuvo que las nuevas tecnologías deben permanecer al servicio de las personas, en lugar de convertirse en instrumentos de dominación o injusticia. También señaló que la inteligencia artificial puede amplificar problemas relacionados con la información falsa y que sus sistemas no pueden responder por sí mismos a las preguntas humanas sobre el sentido de la vida.Por ello, León XIV propuso mantener abierto el diálogo entre líderes políticos, especialistas en inteligencia artificial, organizaciones sociales y otros sectores. Su planteamiento busca que el desarrollo tecnológico sea acompañado por investigación y deliberación sobre sus consecuencias.El Vaticano también ha llevado esta discusión a espacios internacionales. En julio, con motivo de la Cumbre Mundial “AI for Good”, la Santa Sede destacó la necesidad de analizar los posibles abusos de los algoritmos y la pérdida de la intervención humana en ámbitos críticos.TG