La lluvia de meteoros Eta Acuáridas están por alcanzar su punto máximo de actividad durante las primeras semanas de mayo, por lo que el cielo de México será este mes el escenario en el que se podrá visualizar este fenómeno astronómico.A diferencia de otros eventos astronómicos, las Eta Acuáridas destacan por su alta velocidad, entrando en la atmósfera a unos 66 kilómetros por segundo, lo que suele producir "trenes" brillantes que permanecen visibles por varios segundos. De acuerdo con International Meteor Organization (IMO), la tasa de observación es significativamente más favorable para el hemisferio sur, aunque las latitudes de México ofrecen una ventana de visibilidad privilegiada durante las horas previas al alba.Para maximizar la experiencia de observación, es necesario seguir un protocolo de adaptación visual y localización geográfica. De acuerdo con la American Meteor Society (AMS), la clave para detectar estos bólidos no radica en el uso de telescopios, sino en la amplitud del campo de visión humano.Punto de origen: El radiante (el lugar de donde parecen provenir los meteoros) se sitúa en la constelación de Acuario. No obstante, los especialistas recomiendan observar hacia cualquier punto del cielo para captar las estelas más largas.Hora exacta del espectáculo: El mejor momento para la observación en México ocurre entre las 02:00 y las 05:00 horas (tiempo del centro). Según la Royal Astronomical Society (RAS), el pico máximo de actividad se registra en la madrugada del 5 y 6 de mayo, justo antes de que la luz del Sol comience a bañar el horizonte.Adaptación ocular: Se requiere que el observador permanezca en total oscuridad durante al menos 30 minutos. Este proceso permite que los ojos se ajusten y detecten incluso los destellos más tenues provenientes de los restos del cometa.La visibilidad del evento depende directamente de la contaminación lumínica y el estado del tiempo. De acuerdo con los manuales de la International Dark-Sky Association (IDA), la eficacia de la observación disminuye hasta en un 80% en entornos urbanos densos debido al brillo artificial de las ciudades. Por ello, se sugiere el desplazamiento a zonas rurales o elevaciones naturales alejadas de los centros de población.Un factor determinante para este 2026 es la fase lunar. De acuerdo con datos técnicos de la revista especializada Sky y Telescope, la ausencia de un brillo lunar intenso durante la madrugada favorece el contraste del cielo, permitiendo que las partículas de polvo estelar (que suelen ser del tamaño de un grano de arena) se incineren de forma espectacular al contacto con los gases atmosféricos. En caso de nubosidad, la atribución de la visibilidad queda sujeta a los radares meteorológicos locales, aunque la lluvia se mantiene activa, con menor intensidad, hasta finales del mes.KR