Lunes, 23 de Marzo 2026

Alimentos ultraprocesados dañan fertilidad masculina y al feto

Comer desmedidamente este tipo de alimentos genera graves consecuencias tanto para los padres como para el bebé

Por: EFE

Los especialistas sugieren que hay que pensar de manera más amplia sobre la fertilidad y el embarazo y prestar más atención a la salud masculina en este periodo. CANVA

Los especialistas sugieren que hay que pensar de manera más amplia sobre la fertilidad y el embarazo y prestar más atención a la salud masculina en este periodo. CANVA

Un estudio realizado por la Universidad Erasmus en Rotterdam, Países Bajos, reveló que el consumo elevado de alimentos ultraprocesados  (UPF por sus siglas en inglés) provoca menor fertilidad en los hombres, con un crecimiento más lento del feto y con sacos vitelinos más pequeños (una membrana esencial para el desarrollo del embrión en las primeras semanas).

La investigación, publicada este martes en Human Reproduction, analizó cómo afecta el consumo de UPF a hombres y mujeres antes de la concepción y durante las primeras semanas de embarazo y los resultados sugieren que reducir estos alimentos antes de concebir y durante la gestación, favorece tanto a los progenitores como al feto.

Los UPF son alimentos altamente procesados con un elevado contenido en azúcares añadidos, sal, grasas saturadas y grasas trans y aditivos, y bajos en fibra, alimentos integrales y otros nutrientes esenciales. En los últimos años su consumo ha crecido con mucha rapidez.

LEE: Qué dice la psicología de las personas que limpian mientras cocinan

"Aunque son tan comunes en nuestras dietas, sabemos muy poco sobre su relación potencial con los resultados de fertilidad y el desarrollo humano temprano", advierte Romy Gaillard, investigadora de la Universidad Erasmus en Rotterdam, Países Bajos y directora del estudio.

¿En qué consistió la investigación?

Para determinarlo, Gaillard y sus colegas hicieron la investigación con 831 mujeres y 651 parejas masculinas inscritos en el programa Generation R Study Next, un estudio prospectivo de base poblacional que ha seguido a los padres desde antes de la concepción y a lo largo de la infancia de sus hijos.

Las parejas fueron incluidas durante el periodo de preconcepción o durante el embarazo entre 2017 y 2021. El equipo evaluó la dieta de los progenitores con un cuestionario al inicio del embarazo —sobre las 12 semanas— y clasificaron los alimentos como no procesados o UPF. (Todas las mujeres estaban embarazadas durante el estudio).

El consumo medio de UPF fue del 22% en la dieta de las mujeres y del 25%, en la de los hombres, cifras cercanas a la media del consumo de ultraporcesados en Países Bajos, muy por debajo de países como Reino Unido o Estados Unidos donde la ingesta de UPF ronda el 50%, recuerdan los autores de la investigación.

En los países del sur de Europa, como España o Italia, la proporción es incluso más baja, de entre el 15 y el 20% (Marino et al. 2021).

También investigaron el tiempo transcurrido hasta el embarazo de las parejas, la fecundabilidad (la probabilidad de concebir en un mes) y la subfertilidad (un plazo de 12 meses o más hasta el embarazo o el uso de tecnología de reproducción asistida).

Por último, realizaron una LCC o longitud coronilla-rabadilla, una prueba que mide la distancia entre la cabeza y las nalgas del embrión para determinar el tamaño y desarrollo del feto, y midieron el volumen del saco vitelino a las siete, las nueve y las 11 semanas de gestación.

Los riesgos de los alimentos ultraprocesados 

Observaron que el consumo de UPF en mujeres no estaba relacionado de manera consistente con el riesgo de baja fertilidad ni con el tiempo hasta el embarazo, pero sí con un crecimiento embrionario y un tamaño del saco vitelino ligeramente menores hacia la séptima semana de gestación (lo que se asocia con un mayor riesgo de aborto espontáneo y parto prematuro).

Lee también: Adiós desodorante: Beneficios de la piedra de alumbre

Además, un crecimiento embrionario más lento en el primer trimestre se asocia con problemas en el parto, como parto prematuro (antes de las 37 semanas), bajo peso al nacer, y un mayor riesgo de problemas cardíacos y de los vasos sanguíneos en la infancia, recuerdan los autores.

En los hombres, un mayor consumo de UPF se relacionó con un mayor riesgo de baja fertilidad y una duración más larga hasta que se lograba el embarazo, pero no con el desarrollo temprano del embrión. Estos resultados sugieren que una dieta baja en UPF sería lo mejor para los progenitores, para las posibilidades de embarazo y para la salud del feto.

Aunque los autores reconocen que al ser un estudio observacional hace falta más investigación para replicar los resultados en distintas poblaciones y estudiar los mecanismos biológicos, creen que estos resultados muestran que hay que pensar de manera más amplia sobre la fertilidad y el embarazo y prestar más atención a la salud masculina en este periodo. 

* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * * 

KR

Temas

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones