El sarampión es un virus catalogado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) como una amenaza latente debido a su fácil propagación, ya que se transmite por contacto directo con pequeñas gotas de saliva y moco expulsadas al toser, estornudar o hablar.Durante 2025 y 2026, las autoridades sanitarias mexicanas reportaron 9 mil 74 casos acumulados de sarampión en el país, lo que representa un incremento considerable. Ante esta situación, se emitió una alerta sanitaria que llevó a varios Estados a implementar medidas como el uso de cubrebocas y el despliegue de brigadas de vacunación.Sin embargo, una de las mayores preocupaciones para las instituciones de salud es el tiempo que el virus puede permanecer silencioso en el organismo antes de manifestar síntomas visibles. De acuerdo con la Dirección General de Atención a la Salud de la UNAM, el periodo que transcurre entre el contagio y la aparición de los primeros síntomas oscila entre siete y 21 días, con un promedio general de 10 días. No obstante, la peligrosidad radica en que la persona infectada tiene la capacidad de transmitir el virus a otros desde cuatro días antes de que aparezcan las lesiones cutáneas (ronchas rojas) y hasta cuatro días después de su manifestación.Manuales técnicos de la Clínica Mayo (Mayo Clinic), revelan que el cuadro clínico inicial se confunde frecuentemente con un catarro común, presentando fiebre, tos, estornudos, lagrimeo y congestión nasal.Es solo unos días más tarde cuando surge el exantema característico (manchas rojas pequeñas en la piel), el cual suele durar de cuatro a siete días antes de iniciar un proceso de descamación. La UNAM destaca que los casos son históricamente más frecuentes durante el final del invierno y el inicio de la primavera, por lo que el monitoreo debe intensificarse en los primeros cuatro meses del año.El riesgo del sarampión no se limita a la erupción cutánea, sino a las secuelas permanentes que puede dejar en el organismo. La información proporcionada por la UNAM, indica que las complicaciones ocurren con mayor frecuencia en infantes menores de 6 años y en individuos inmunocomprometidos. Los efectos secundarios pueden afectar gravemente los oídos (causando sordera), la laringe y los pulmones (neumonía). Aunque es menos habitual, también se reporta daño cerebral o encefalitis, una inflamación que puede tener consecuencias fatales o discapacitantes.El portal especializado The Lancet Infectious Diseases, señala que la inmunización es la única herramienta efectiva para contener los brotes. En México, la vacuna triple viral (SRP), que protege contra sarampión, rubéola y parotiditis, se aplica de manera sistemática. Sin embargo, la UNAM advierte que "en los últimos 15 años, las coberturas de vacunación no han alcanzado los niveles óptimos", lo que deja a un sector importante de la población joven sin protección.La recomendación de la máxima casa de estudios es permanecer alertas ante casos sospechosos y acudir a los servicios de salud especializados para completar los esquemas de vacunación SR (sarampión y rubéola) si es necesario.* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * *XP