El periodista Raymundo Riva Palacio reveló en su columna de análisis que el reciente escándalo en torno a la ex presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE) ha dejado al descubierto una presunta red de corrupción y extorsión dentro del organismo. Bajo el título El INE huele a criminales, el autor expone cómo operaba un grupo de empresas coludidas para controlar las adjudicaciones de materiales electorales.De acuerdo con el texto del columnista, las adjudicaciones de papelería para los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLES) estaban controladas por una red encabezada por José Alfredo Hernández Casillas. Según fuentes de la industria citadas en el artículo, el mercado de material electoral supera los dos mil millones de pesos:"El oligopolio lo componían Cajas Graf, propiedad de Hernández Casillas, Lithoformas y Gráficas Corona, que competían individualmente, y el ganador del concurso repartía el negocio con las perdedoras. Se enfocaban principalmente en los OPLES [...] Eventualmente, hacían copartícipe de ese mecanismo a la empresa Formas Inteligentes".Riva Palacio señala además que Hernández Casillas no solo repartía los contratos, sino que presuntamente "extorsionó a empresas fuera de su red protocriminal, a las que exigía millones de pesos en pago por haberles permitido, decía, participar en los concursos".El autor detalla que la expansión de estas empresas se consolidó amparada por la relación de cercanía con la ex titular del INE, Guadalupe Taddei, cuyos conflictos de interés datan de su etapa en Sonora. Al respecto, el comunicador menciona que la Unidad de Inteligencia Financiera y la Auditoría Superior de la Federación han detectado contratos con probables irregularidades tanto en el INE como en diversos organismos estatales que superan los cientos de millones de pesos.Ante este panorama, el periodista critica la postura gubernamental frente a las evidencias: "La defensa de Sheinbaum la daña a ella misma, como otras de personas cuya protección exigió el ex presidente Andrés Manuel López Obrador. El ADN de Morena le impide también que actúe como jefa de Estado en lugar de jugar como administradora del movimiento de la 4T", concluye el autor, advirtiendo que la crisis estalló tras la divulgación de videos y grabaciones que exhiben el control discrecional que se ejercía al interior de la institución.Con información de Raymundo Riva Palacio*** Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp ***OA