Petróleos Mexicanos (Pemex) confirmó que la contaminación registrada en playas del Golfo de México tuvo su origen en una fuga de gran magnitud en un oleoducto de 36 pulgadas ubicado en la zona de plataformas Abkatún Pol-Chuc. El reconocimiento se dio en el marco de una conferencia de prensa del Grupo Interinstitucional, donde además se informó sobre la destitución de tres funcionarios vinculados a áreas clave de seguridad, control ambiental y manejo de derrames, tras detectarse irregularidades graves en la atención del incidente.El director general, Víctor Rodríguez Padilla, señaló que estas anomalías no le fueron reportadas oportunamente. Entre los hallazgos destacan fallas en la integridad mecánica durante trabajos de reparación, la negación inicial de la fuga por parte de áreas operativas y discrepancias entre los reportes oficiales y la magnitud de la respuesta desplegada, que incluyó 11 embarcaciones. También se cuestionó la demora en el cierre del flujo del ducto, que ocurrió ocho días después del inicio del derrame. Las irregularidades ya fueron turnadas a la Fiscalía General de la República y a la Secretaría de Anticorrupción y Buen Gobierno.Las bitácoras revisadas evidenciaron inconsistencias relevantes en el manejo del incidente, incluyendo la minimización del problema al describirlo inicialmente como un “lagrimeo”, pese a la movilización significativa de recursos para contener el hidrocarburo. Estas omisiones y contradicciones derivaron en acciones administrativas inmediatas y en la apertura de investigaciones formales para deslindar responsabilidades.Las autoridades federales buscan determinar el alcance de las fallas y posibles actos de negligencia o encubrimiento dentro de la estructura operativa de Pemex, mientras avanzan los procesos legales correspondientes.En paralelo, la Secretaría de Marina informó que las labores de limpieza en el litoral continúan de manera permanente. De acuerdo con su titular, Raymundo Pedro Morales Ángeles, las playas se mantienen en condiciones aptas gracias a trabajos diarios, aunque persisten residuos que llegan de forma gradual por la dinámica marina.Hasta el momento, se han intervenido 48 playas a lo largo del Golfo de México, donde se han retirado más de 900 toneladas de material contaminado, compuesto por hidrocarburos mezclados con arena, restos vegetales y sargazo. Dependencias como Energía, Medio Ambiente, Ciencia y Marina, en coordinación con Pemex, mantienen operativos continuos para asegurar que las zonas costeras estén en condiciones óptimas para la población y el turismo.SV