Lunes, 26 de Octubre 2026

¿Cuántos adultos mayores hay en México? Esto dice el INEGI

El país está cerca de alcanzar los 131 millones de habitantes, pero el incremento de la edad promedio y la caída de la fecundidad plantean desafíos para el sistema de pensiones, los servicios de salud y las políticas públicas

Por: SUN .

El envejecimiento también está relacionado con una mayor demanda de servicios de rehabilitación, atención médica y accesibilidad. UNSPLASH

El envejecimiento también está relacionado con una mayor demanda de servicios de rehabilitación, atención médica y accesibilidad. UNSPLASH

México atraviesa un cambio demográfico marcado por el aumento de la población adulta mayor y la disminución de los nacimientos. Los resultados de la Encuesta Intercensal (EIC) 2025, publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), muestran que la edad promedio de los habitantes del país pasó de 29 años en 2020 a 32 años en 2025, mientras que la proporción de personas de 60 años o más continúa creciendo.

El país está cerca de alcanzar los 131 millones de habitantes, pero el incremento de la edad promedio y la caída de la fecundidad plantean desafíos para el sistema de pensiones, los servicios de salud y las políticas públicas dirigidas a garantizar el bienestar de las personas mayores.

De acuerdo con los datos presentados, la tasa de fecundidad descendió de 1.9 hijos por mujer en 2019 a 1.2 en 2024. Esta cifra se encuentra por debajo de los 2.1 hijos por mujer que se consideran necesarios para mantener el reemplazo generacional a largo plazo, sin contar los efectos de la migración.

¿Cuántos adultos mayores hay en México?

La Encuesta Intercensal 2025 indica que las personas adultas mayores representan el 14.7% de la población mexicana, lo que equivale a más de 19.2 millones de habitantes.

El índice de envejecimiento también registró un aumento considerable: pasó de 47.7% en 2020 a 68.2% en 2025. Este indicador permite comparar el número de personas mayores con el de la población infantil, aunque su interpretación depende del grupo de edad utilizado en cada medición.

Las proyecciones del Programa Nacional de Población 2026-2030 anticipan que para 2034 habrá más adultos mayores que menores de 12 años en el país.

El envejecimiento no ocurre de la misma manera en todas las entidades. La Ciudad de México registra el índice más elevado, con 137.2%, seguida de Morelos, con 87.9%, y Colima, con 75.4%.

En contraste, Quintana Roo presenta un índice de 42.2% y Chiapas, de 38.6%. La diferencia también se refleja en la edad promedio: mientras que en la capital del país es de 37 años, en Chiapas alcanza los 26 años.

Otro dato relevante es que casi seis millones de hogares tienen a una persona adulta mayor como jefa o jefe de familia. Además, alrededor de un millón de hogares conformados por personas mayores son unipersonales, es decir, están habitados por una sola persona.

Adultos mayores siguen trabajando para cubrir sus gastos

Aunque una parte de la población mayor se retira de la actividad económica, millones de personas continúan trabajando para mantener sus ingresos y cubrir sus necesidades.

Según los datos citados del Inegi, en 2025 alrededor de 6.8 millones de adultos mayores permanecían ocupados laboralmente. Al mismo tiempo, el porcentaje de personas que declaró estar pensionada o jubilada aumentó de 8.2% en 2020 a 10.9% en 2025.

Entre abril y junio también se reportó que 251 mil personas de 60 años o más continuaban trabajando en el campo laboral, de acuerdo con la información proporcionada.

Los ingresos por jubilaciones y pensiones tienen cada vez más presencia en los hogares mexicanos. El porcentaje de hogares que recibe recursos por estos conceptos pasó de 13% en 2020 a 16.6% en 2025; es decir, aproximadamente uno de cada seis hogares cuenta con este tipo de ingreso.

Este escenario representa un desafío para las finanzas públicas, debido al costo de las pensiones y a la necesidad de garantizar ingresos suficientes para una población que vive cada vez más años. Las estimaciones citadas apuntan a que el gasto público en pensiones alcanzaría los 2.5 billones de pesos en 2027.

Vivir solo: un reto para la salud y el bienestar

El aumento de los hogares unipersonales es otro de los fenómenos asociados con el envejecimiento de la población. La migración de los hijos, las separaciones, los divorcios y la preferencia por una vida independiente figuran entre los factores que pueden explicar por qué más personas mayores viven solas.

Sin embargo, vivir sin compañía no implica necesariamente experimentar soledad. El riesgo aparece cuando la persona carece de vínculos sociales, apoyo familiar o redes comunitarias que le permitan afrontar situaciones difíciles.

De acuerdo con cifras de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT), el 12.4% de las personas de 65 años o más vivía sola en 2020. Para 2021, durante la pandemia de COVID-19, la proporción llegó a 27.1%, según los datos citados.

Un estudio del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) encontró que, entre las personas de 65 años o más que vivían solas en México en 2021, una de cada dos experimentaba soledad y ocho de cada diez presentaban aislamiento social.

Estas condiciones pueden incrementar la vulnerabilidad ante problemas de salud, depresión y dificultades económicas, especialmente cuando no existen redes de apoyo disponibles.

Más de la mitad de las personas con discapacidad son adultos mayores

El envejecimiento también está relacionado con una mayor demanda de servicios de rehabilitación, atención médica y accesibilidad.

Los datos de la Encuesta Intercensal 2025 señalan que 6.4 millones de personas en México viven con alguna discapacidad, equivalentes al 4.9% de la población. De ese total, el 51% corresponde a personas de 60 años o más.

Entre las principales dificultades reportadas se encuentran caminar, subir o bajar, con 49.1%; ver, incluso utilizando lentes, con 41.8%; y oír, aun con aparato auditivo, con 20.2%.

También se registraron dificultades para recordar o concentrarse, con 16.5%; bañarse, vestirse o comer, con 16.3%; y hablar o comunicarse, con 11.6%.

En la Ciudad de México, el 46.79% de las personas mayores de 60 años presenta alguna discapacidad, limitación o condición mental, según las cifras proporcionadas.

¿Cómo será la población mexicana en 2050?

Las proyecciones del Consejo Nacional de Población (Conapo) anticipan que el envejecimiento continuará durante las próximas décadas. Para 2050, las personas de 60 años o más representarían el 24.1% de la población nacional.

Este cambio obligará a fortalecer los servicios de salud, ampliar la cobertura de seguridad social, mejorar los sistemas de pensiones y desarrollar programas para prevenir el aislamiento y atender a quienes viven solos.

El reto no consiste únicamente en aumentar los recursos destinados a las personas mayores, sino en garantizar que puedan vivir con autonomía, seguridad económica, acceso a servicios médicos y condiciones adecuadas de vivienda.

Adultos mayores con ingresos, pero preocupados por su salud

Los testimonios muestran que contar con ingresos propios no elimina todas las preocupaciones durante la vejez, particularmente cuando se trata de cubrir los gastos médicos.

María Teresa Sanz, de 61 años, trabaja como consultora en empresas y obtiene ingresos adicionales del alquiler de propiedades heredadas de su madre. Aunque calcula que recibe alrededor de 50 mil pesos mensuales, cantidad que puede variar, y también cubre gastos de su hermana de 65 años, manifestó su preocupación por mantener el acceso a servicios médicos.

La mujer explicó que busca afiliarse al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), pues teme quedarse sin atención si deja de pagar el seguro privado que actualmente utiliza en el Hospital Español.

En otro caso, Pedro Pérez, de 62 años y residente de Ecatepec de Morelos, señaló que su pensión mensual de 15 mil pesos le permite cubrir gastos cotidianos, como el supermercado, internet, el predial y el agua.

Sin embargo, afirmó que no tendría recursos suficientes para afrontar una emergencia médica de alto costo. Debido a problemas de ciática, tuvo que jubilarse y ya no puede continuar trabajando. También destacó que el apoyo económico del gobierno le ayuda a cubrir sus necesidades.

Ambos casos reflejan distintas realidades económicas entre las personas mayores: mientras algunas pueden sostenerse con sus ingresos y patrimonio, otras dependen de su pensión y de los apoyos públicos para cubrir sus gastos.

Con una población que envejece y una tasa de fecundidad a la baja, México enfrenta el desafío de preparar sus sistemas de salud, protección social y atención comunitaria para responder a las necesidades de las próximas generaciones de adultos mayores. 

EE

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