El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el Patronato Cultur cerraron este martes 19 de mayo del 2026 la zona arqueológica de Chichén Itzá debido a labores de mantenimiento; sin embargo, artesanos, comerciantes y guías de turistas que se niegan a abandonar el antiguo parador turístico tomaron las instalaciones, permitiendo el libre paso de los turistas.Al respecto, el Consejo Indígena de Gobierno de Pisté acusó al INAH y al Gobierno del Estado de romper la mesa de diálogo que mantenían desde hace varias semanas y de colocar vallas en el antiguo acceso a la zona arqueológica para obligar a hacer uso del Centro de Atención a Visitantes (Catvi), el cual es rechazado por los artesanos ya que afecta su economía.El conflicto estalló la madrugada de este martes durante una reunión entre líderes artesanos y autoridades estatales y federales, cuando de manera repentina llegaron elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y la Guardia Nacional para bloquear accesos. El operativo provocó el enojo de los pobladores, que salieron a manifestarse y suspendieron el diálogo. "El Gobierno del Estado ha cometido un acto de traición contra nuestro pueblo y nuestros acuerdos, mandando a colocar rejas en el parador principal de la Zona Arqueológica de Chichén Itzá, violando las mesas de diálogo y los acuerdos establecidos con la comunidad", señalaron los inconformes."Nosotros ya teníamos todo listo para que el convenio fuera firmado en beneficio del pueblo maya y de nuestras familias. Hoy intentan imponerse y cerrar el paso a los derechos de nuestra gente", acusó el Consejo Indígena de Gobierno de Pisté.La mañana de este martes, los manifestantes abrieron la zona arqueológica de Chichén Itzá, permitiendo la entrada a los turistas de forma gratuita. Aunque la tensión entre artesanos y autoridades continúa, ya que se reforzó la presencia de la Policía Estatal y de la Guardia Nacional. El Consejo Indígena de Gobierno de Pisté insistió en que el movimiento es pacífico y legítimo, por lo que no existe intención de afectar la economía de la región ni la experiencia de los visitantes.Los artesanos insistieron en que su prioridad es evitar confrontaciones y que mantienen su disposición de reanudar la mesa de diálogo con las autoridades federales y estatales para retomar las negociaciones de manera inmediata, pacífica y respetuosa.Por su parte, el INAH anunció en su página de Facebook el cierre de la zona arqueológica, y del Centro de Atención a Visitantes (CATVI) y del antiguo parador turístico.La publicación generó diversas reacciones de reclamo, ya que pobladores aseguran que este cierre se debe a las movilizaciones de las personas inconformes, entre ellos ejidatarios y artesanos.JM