Una crisis sacude a Palacio Nacional tras el descubrimiento del santuario de Jorge Amílcar Olán Aparicio en Lugano, Suiza, reveló el periodista Raymundo Riva Palacio. De acuerdo con el análisis publicado en su columna de opinión, el caso ha desatado paranoia y culpas internas por la filtración de información a TV Azteca, aunque existen señales de que el trabajo provino del extranjero y no del ámbito nacional.Riva Palacio señala que la interrogante central dentro y fuera de la administración es el paradero del empresario, quien huyó de la frontera suizo-italiana para escapar del escrutinio público. El autor destaca la incapacidad del Centro Nacional de Inteligencia para ubicarlo fuera del país y sugiere que, tras transferir tres mil millones de pesos a Suiza, Olán Aparicio se encuentra en la clandestinidad por temor a su vida.El periodista vincula el dinero de Olán Aparicio con el denominado Grupo Tabasco, donde varios operadores financieros y lavadores han sido aprehendidos. Entre ellos destaca Justo Rivera Parrizales, detenido a mediados de julio por presuntos vínculos con el Cártel del Noreste y “La Barredora”. Según sostiene Riva Palacio, ambos personajes se habrían conocido en el negocio de insumos médicos durante las administraciones de Rutilio Escandón y Eduardo Ramírez en Chiapas.En su texto, el columnista afirma que detrás del empresario tabasqueño se ha señalado públicamente la presencia de los hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador, y advierte que una investigación a fondo tras la captura de Rivera Parrizales "llegaría a los confines de Palenque".Ante este escenario, Riva Palacio expone que en Palacio Nacional se ordenó a todos los gobiernos estatales de Morena revisar y cancelar de inmediato los contratos asociados a las empresas de Amílcar Olán. La Presidenta Claudia Sheinbaum encargó el seguimiento a su secretario particular, Carlos Augusto Morales, con el fin de proteger jurídica y administrativamente dicha documentación.A la par, el periodista detalla que se puso en marcha una estrategia de comunicación a cargo de Jesús Ramírez Cuevas para articular una contranarrativa en caso de que los contratos trasciendan a la opinión pública, buscando neutralizar el impacto de nuevas pruebas sobre la corrupción del Grupo Tabasco.Riva Palacio revela que durante las reuniones de gabinete, funcionarios como Lázaro Cárdenas y Eduardo Cervantes plantearon que, si Olán Aparicio es detenido por petición de Estados Unidos, existe la certeza en el equipo presidencial de que se convertiría en testigo cooperante e involucraría a Andrés y Gonzalo López Beltrán.Finalmente, el columnista califica la reciente investigación iniciada por la Unidad de Inteligencia Financiera como un "acto desesperado" para evitar que el empresario hable contra la familia del expresidente y el Grupo Tabasco. Riva Palacio concluye que el gobierno ha llegado tarde, pues las autoridades estadounidenses llevan más de un año en contacto con Amílcar Olán.Con información de Raymundo Riva Palacio*** Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp ***OA