El tabaquismo continúa siendo uno de los principales desafíos de salud pública en México y aunque durante las últimas décadas se han implementado campañas, restricciones y políticas de control del tabaco, organizaciones civiles y especialistas advierten que el número de fumadores permanece prácticamente estancado y que millones de personas siguen fuera de estrategias efectivas para dejar el cigarro.De acuerdo con datos presentados por la organización Procurando Salud sin Fronteras, actualmente existen cerca de 14 millones de fumadores en el país, aunque otras mediciones elevan la cifra hasta más de 17 millones de personas, incluyendo adolescentes.El panorama resulta especialmente preocupante debido al impacto sanitario asociado al consumo de tabaco, según estimaciones compartidas por especialistas, México registra alrededor de 46 mil muertes anuales relacionadas con el cigarro, lo que equivale aproximadamente a una muerte cada 11 minutos.En el marco del Día Mundial Sin Tabaco, organizaciones y expertos lanzaron el micrositio “México tiene un foco rojo”, una plataforma que busca reunir evidencia científica, estadísticas oficiales y experiencias internacionales sobre tabaquismo y reducción de daños.Accede al sitio web:La iniciativa pretende reabrir el debate sobre las políticas públicas aplicadas en el país y analizar por qué, pese a las restricciones y campañas implementadas, la prevalencia de fumadores prácticamente no ha disminuido en los últimos años.La presidenta de Procurando Salud sin Fronteras, Marcela Madrazo, señaló que las cifras muestran un problema persistente que no ha logrado contenerse, incluso después de más de dos décadas de políticas de control.Uno de los datos que más preocupa a especialistas es que casi tres de cada cuatro fumadores en México desean abandonar el cigarro, pero solo una minoría recibe apoyo médico o acceso a programas de cesación.Además de las muertes asociadas al tabaquismo, expertos recordaron que el consumo de cigarro tiene consecuencias profundas sobre la calidad de vida de millones de personas. Datos de un medio especializado indican que durante 2023 el tabaquismo provocó en México la pérdida de más de 4.6 millones de días de vida saludable.El cáncer de pulmón representa una de las principales preocupaciones, los especialistas afirman que alrededor del 90% de los casos diagnosticados en el país están relacionados directamente con el consumo de cigarro combustible.A esto se suman enfermedades cardiovasculares, respiratorias y distintos padecimientos crónicos asociados con la exposición prolongada al humo del tabaco.Uno de los puntos centrales de la discusión gira en torno a la diferencia entre la nicotina y la combustión del tabaco.Durante un encuentro organizado por especialistas en salud pública y regulación, el presidente de Soy Paciente, Luis Hernández Lezama, explicó que el principal riesgo del cigarro proviene de las miles de sustancias químicas liberadas durante la combustión. Según los expertos, al quemarse el tabaco genera más de 7 mil compuestos químicos, de los cuales al menos 69 están catalogados como cancerígenos.En este contexto, algunos especialistas y organizaciones civiles han impulsado la discusión sobre estrategias de reducción de daños, incluyendo alternativas como vapeadores, tabaco calentado o bolsas de nicotina para fumadores adultos.Los participantes también analizaron modelos internacionales implementados en países como Suecia, Reino Unido y Nueva Zelanda, donde la prevalencia de tabaquismo ha disminuido de manera sostenida mediante regulaciones combinadas con programas de cesación y acceso controlado a alternativas sin combustión.En el caso sueco, especialistas destacaron que el país mantiene actualmente una de las tasas más bajas de tabaquismo y cáncer de pulmón en Europa. El presidente de CE LIBRE, Aldo Contró, sostuvo que la prohibición absoluta no ha logrado erradicar el consumo y, en algunos casos, puede favorecer mercados informales sin regulación sanitaria.Aunque las autoridades mexicanas han recibido reconocimientos internacionales por algunas de sus políticas antitabaco, organizaciones civiles consideran que el país todavía enfrenta un importante rezago en atención, prevención y acceso a tratamientos para fumadores.Especialistas coinciden en que el verdadero desafío no solo está en reducir las cifras de consumo, sino también en construir estrategias más amplias que combinen prevención, acompañamiento médico, regulación y educación pública.Mientras tanto, millones de fumadores continúan atrapados entre la dependencia, la falta de apoyo especializado y un debate público que sigue dividido sobre cuál debería ser el rumbo de las políticas de salud relacionadas con la nicotina y el tabaco en México.Con información de EFETG