Cientos de ciudadanos acudieron al Palacio de Bellas Artes para dar el último adiós de cuerpo presente al político izquierdista Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, fallecido a los 92 años, a quien recordaron a las puertas del recinto como el líder histórico y moral que “despertó a México” y abrió el camino a la democracia en el país.La multitud que rodeaba el emblemático edificio del Centro Histórico capitalino permaneció en silencio, nutrida por veteranos de protestas estudiantiles, simpatizantes de izquierda y trabajadores que recordaban con nitidez su carrera política.Cárdenas fue el primer jefe de Gobierno de la Ciudad de México elegido por voto popular (1997-1999), gobernador de Michoacán (1980-1986), y tres veces candidato presidencial (1988, 1994 y 2000).“Él empezó la lucha aquí en México. Despertó al país para que viera que había una opción de izquierda”, afirmó Bernardo Santiago Castillo, de 67 años, quien aguardaba para ingresar al vestíbulo.José Chavarría, de 75 años, ingeniero forestal que acudió a saldar lo que definió como “una deuda moral” con quien fuera su padrino de generación en la universidad, afirmó que Cuauhtémoc “fue el pionero de la democracia, el auténtico fundador del cambio”. Eneida Gómez, de 45 años y procedente de Oaxaca, rememoró frente al recinto: “Cuando tenía la edad de mi hijo nos tocó ver cómo le arrebataron las elecciones del 88. Se me quedó muy grabado. Él demostró que se podía mover a las masas para defender a obreros, estudiantes y campesinos. Fue admirable”.Cárdenas encabezó la Corriente Democrática, fue candidato presidencial en 1988 en una elección marcada por denuncias de fraude y más tarde fundó el Partido de la Revolución Democrática (PRD).Pese a que las comparaciones con la izquierda en el poder o con el expresidente Andrés Manuel López Obrador surgieron en las conversaciones callejeras, el consenso de los asistentes coincidieron en destacar su independencia frente al peso histórico de su padre, el ex presidente Lázaro Cárdenas del Río. CT