Un video de seguridad reveló el momento exacto en que el presunto asesino de Jonathan Meléndez, tecladista de Camilo Séptimo, ingresó al exclusivo fraccionamiento en Zona Esmeralda. Las imágenes son la pieza clave para entender el trágico multihomicidio que conmocionó al país este 2 de septiembre de 2026.El material audiovisual, difundido inicialmente por el periodista Carlos Jiménez, muestra a un hombre identificado como Diego Sebastián "N" dentro del elevador del complejo residencial Grand Viure. Vestido con chamarra negra, gorra, lentes oscuros y una mochila, el sujeto subió al penthouse de la familia alrededor de las 17:24 horas del 1 de septiembre. Las cámaras de vigilancia captaron su rostro cuando miró fugazmente hacia arriba, dejando un registro imborrable que las autoridades utilizaron para rastrear sus movimientos previos y posteriores al crimen que sacudió a la comunidad artística y a los habitantes del Estado de México.De acuerdo con las investigaciones preliminares de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), el sospechoso era socio de negocios y amigo cercano del reconocido músico y productor. Esta relación de extrema confianza le permitió acceder sin ningún problema al domicilio ubicado en el municipio de Atizapán de Zaragoza, burlando por completo los estrictos filtros de seguridad del lugar. Los guardias del fraccionamiento no sospecharon de su presencia, ya que era un visitante habitual que conocía perfectamente las rutinas, los horarios y la disposición del departamento donde habitaba la familia del artista. Horas antes de la tragedia, el productor musical había advertido a un amigo muy cercano sobre una reunión sumamente tensa que sostendría con este socio debido a fuertes diferencias financieras y problemas de negocios. Le pidió explícitamente que alertara a las autoridades policiales si dejaba de responder sus mensajes de texto o llamadas telefónicas después del encuentro. Esta precaución, aunque lamentablemente no evitó el fatal desenlace, fue fundamental para que los allegados acudieran al lugar y se descubriera el crimen horas más tarde, acelerando así la intervención de los peritos y la policía municipal.Al ingresar al lujoso departamento poco antes de la medianoche, las autoridades mexiquenses encontraron una escena verdaderamente devastadora que confirmó los peores temores de los familiares. El músico de 38 años, su esposa de 35 (quien tenía cuatro meses de embarazo), su pequeña hija de apenas tres años y una joven trabajadora del hogar de 21 años fueron brutalmente asesinados. Los reportes oficiales indican que las víctimas fueron halladas maniatadas en distintas habitaciones del inmueble y presentaban impactos de arma de fuego, lo que evidenció la saña con la que actuaron los perpetradores durante el ataque. El único sobreviviente de este atroz crimen fue un niño de seis años, hijo mayor de la pareja, quien afortunadamente logró esconderse durante el violento ataque y fue hallado horas después por los oficiales, ileso pero en estado de shock. Además de las pérdidas humanas, la crueldad de los agresores alcanzó a la mascota de la familia, un perro que también fue encontrado sin vida y atado en el lugar de los hechos, sumando un elemento más de indignación a este caso que ha acaparado los titulares de la prensa nacional e internacional.Tras el exhaustivo análisis de las cámaras de videovigilancia y el rápido cruce de información de inteligencia, las autoridades confirmaron la detención de Diego Sebastián "N" y de un presunto cómplice identificado legalmente como Gerardo "N". Ambos individuos fueron puestos a disposición del Ministerio Público correspondiente para determinar su situación jurídica en las próximas horas, mientras se integran las carpetas de investigación por los delitos de homicidio calificado y feminicidio. La fiscalía ha prometido total transparencia en el proceso para asegurar que los responsables enfrenten todo el peso de la ley sin impunidad.JM