Para millones de familias en México, el pago del servicio eléctrico de la Comisión Federal de Electricidad se ha convertido en uno de los gastos fijos más relevantes dentro del presupuesto doméstico. No obstante, especialistas y autoridades señalan que el monto del recibo puede disminuir de forma considerable si se adoptan hábitos de consumo responsables y se evita rebasar los rangos de las tarifas más elevadas.De acuerdo con recomendaciones de la Procuraduría Federal del Consumidor y de la propia CFE, una de las formas más eficaces de pagar menos por electricidad no depende de descuentos directos, sino de mantener el consumo dentro del nivel subsidiado que establece el Gobierno federal. Cuando los usuarios logran permanecer en ese rango, el recibo bimestral puede reducirse incluso a cantidades cercanas a los 500 pesos, dependiendo del uso de energía en cada vivienda.El monto que cada hogar paga por electricidad está determinado principalmente por la tarifa asignada a su contrato. En el caso del servicio doméstico, la CFE aplica tarifas subsidiadas siempre que el consumo se mantenga dentro de ciertos límites establecidos según la región del país.Si el uso de electricidad supera esos niveles durante un periodo prolongado, el contrato cambia automáticamente a la llamada Tarifa Doméstica de Alto Consumo (DAC). En este esquema, el precio por kilowatt-hora es mayor y el usuario deja de recibir el subsidio gubernamental, lo que provoca incrementos importantes en el recibo.Por esta razón, la estrategia para pagar menos consiste en mantener el consumo promedio dentro de los rangos permitidos durante varios meses consecutivos, pues esto permite conservar la tarifa subsidiada o, en algunos casos, regresar a ella si el usuario había sido colocado en la DAC. Especialistas señalan que la CFE calcula esta clasificación mediante un promedio móvil del consumo registrado durante los últimos 12 meses.En la práctica, esto implica que reducir el uso de electricidad de manera constante puede hacer que el recibo vuelva gradualmente a niveles más bajos.Los límites de consumo cambian dependiendo de la zona del país; en algunas tarifas domésticas, por ejemplo, el máximo permitido puede rondar los 250 kilowatts-hora mensuales en regiones templadas, mientras que en zonas con climas más extremos —donde el uso de aire acondicionado es frecuente— el límite puede superar los 2 mil 500 kilowatts-hora.Además de vigilar la tarifa, tanto la Profeco como la CFE sugieren diversas acciones para reducir el consumo energético dentro del hogar.Entre las principales recomendaciones destaca aprovechar al máximo la iluminación natural durante el día para evitar encender focos innecesariamente. También se aconseja apagar las luces en habitaciones que no estén en uso y sustituir los focos incandescentes por lámparas LED, que pueden reducir el consumo eléctrico entre 50 y 80 por ciento.Otra medida importante es evitar el llamado “consumo fantasma”, que ocurre cuando algunos aparatos continúan utilizando electricidad aun cuando están apagados o en modo de espera. Según estimaciones de Profeco, este tipo de gasto puede representar entre el 5 y el 10 por ciento del consumo total de energía en una vivienda.Asimismo, las autoridades recomiendan revisar periódicamente el estado de los electrodomésticos, especialmente si son antiguos, colocar el refrigerador en espacios bien ventilados y asegurarse de que no existan fugas eléctricas que incrementen el consumo sin que los usuarios lo perciban.En caso de que un usuario detecte un cobro inusualmente elevado o sospeche de un error en la medición, la CFE permite presentar una inconformidad para solicitar la revisión del servicio.El trámite puede realizarse por internet, vía telefónica o directamente en los centros de atención de la empresa. Para iniciar el proceso, el usuario solo necesita proporcionar el número de servicio que aparece en su recibo y un correo electrónico para recibir notificaciones sobre el seguimiento del caso. YC