Margarita Fernández, originaria de Zacatecas, escondía ojeras y un cansancio que apenas la dejaba sostenerse en pie detrás de su cabello, que caía sobre su rostro. Sin haber comido desde ayer por la tarde, con una botella de agua de litro y medio que estaba a punto de terminar y una bolsa con una manzana y una naranja, Margarita sólo esperaba regresar a su casa y dejar esta experiencia atrás. Como ella, mil 80 turistas quedaron varados al interior del Zoológico de Guadalajara luego de los hechos de violencia registrados ayer en el Área Metropolitana de Guadalajara y Jalisco.“Estamos mal comidos, mal dormidos, cansados. Un amigo de mi esposo nos trajo algo de comida y agua, pero ya tenemos prácticamente un día que no hemos comido bien. No veníamos preparados para estar aquí más de un día; fue una visita horrible, me quedo sin ganas de volver”, relató.Crisis nerviosa y ansiedad fue lo que sufrió Margarita, afirmó. Las noticias de bloqueos, vehículos incendiados y enfrentamientos armados en la ciudad hicieron que la joven optara por “desconectarse” hasta hoy por la mañana.“Me ponía peor escuchar todo lo que estaba pasando. Hoy ya sólo quiero regresar a mi casa” dijo.El director del Zoológico de Guadalajara, Luis Soto, explicó que los camiones de turistas, originarios de Aguascalientes, Zacatecas, Colima, Guanajuato y Michoacán, llegaron al lugar ayer alrededor de las 8:30 horas. Debido a las condiciones de inseguridad y a que no podría garantizarse su regreso seguro a sus entidades de origen, se optó por que los visitantes permanecieran dentro de las instalaciones, aun después del horario de cierre del Zoológico.DIF Guadalajara otorgó cobijas, pañales, productos de limpieza, leche y demás insumos, detalló el director. No se presentaron incidencias durante su estancia dentro del Zoológico y los visitantes partieron del lugar alrededor de las 11:30 horas, escoltados por elementos de la Policía Metropolitana y la Policía del Estado.Arcelia Nuñez, originaria de Tepic, Nayarit, vivió una jornada de terror, en un día que se suponía sería familiar para conocer Guadalajara y su Zoológico. Con la incertidumbre de saber qué pasaría, sufrió de estrés y cansancio al pensar en sus hijos y la familia de su amiga, que la acompañaba.Aunque durmieron en casa de un familiar, Arcelia comentó que durmió “con el Jesús en la boca”, esperando que pudieran regresar a casa cuanto antes. “Que no haya nada malo en el camino. (Fue una visita) triste, nunca había visto a una Guadalajara tan tranquila. Fue una noche de un silencio total, comparado con el Guadalajara de antes. Fue muy triste por la situación de ahorita”, lamentó.* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * *OB