Ya sea con lluvia, un sol inclemente o un frío que congela los pasos, para Marisela Rocha no hay excusa que valga para no realizar el recorrido de la Catedral Metropolitana a la Basílica al lado de la Virgen de Zapopan. Desde hace 23 años no se ha perdido una sola edición de la Romería, y aunque admite que cada vez es más difícil hacer el trayecto, lanza un desafío al que quienes la escuchan sólo pueden asentir: "Ella nos da todo, salud, vida y poder de caminar; ¿por qué no caminar junto a ella, si nos da todo?". Como Marisela, miles de tapatíos acompañan a la imagen mariana en cada edición de la Romería."He caminado con ella los últimos 23 años. Primero con mis papás, y ahora con mi familia. Ahora es mi hija la que me acompaña y juntas llegamos hasta la Basílica para agradecer a la Virgen todo lo que nos da", relató.Salud, familia, un techo para protegerse y una cama donde dormir son los favores que Marisela agradece “de cajón”, según califica. Pero este año tiene un motivo adicional para caminar: su hija la acompaña por segundo año consecutivo en la Romería."Para mí es una alegría tremenda que mi hija esté conmigo. Que quiera estar aquí en la madrugada y vayamos juntas hasta la casa de la Virgen. Eso es algo que siempre agradeceré, infinitamente", expresó. Para Beatriz González, el recorrido también se hace en familia. Este año acudió con su hermana para acompañar a la Virgen de regreso a Zapopan, un trayecto que ambas ya habían realizado. La salud está entre sus motivos para agradecer, aunque al preguntarle por los favores recibidos no se queda con uno: "Son muchos, son muchos", respondió.Espera volver el próximo año para seguir haciendo sus peticiones y dando gracias. A quienes todavía aplazan su participación en la Romería les comparte una invitación desde su propia experiencia: "Yo creo que es una experiencia muy bonita". Isidra Márquez tiene un agradecimiento particular: su hijo sufrió un accidente en Estados Unidos y pudo regresar por su propio pie. Ella atribuye ese regreso a la intervención de la Virgen, a quien acudió para agradecer y pedir por todas las familias. Entre sus plegarias también está la paz en el mundo, una petición que reiteró al hablar de lo que espera para el siguiente año.Para Isidra, volver a acompañar a la imagen mariana es parte de lo que desea conservar, junto con la fortaleza y la fe, en 2027.Elvira Quiroz relató que su hija tuvo cáncer a los 11 años y atribuyó su recuperación a la Virgen. Ahora tiene 20 y estudia medicina. Su petición para el próximo año fue breve: “Que nos siga dando salud y vida”. Para Marisela Meza, acompañar a la imagen es una tradición de muchos años. Agradece estar viva, tener salud, familia y trabajo. Aunque considera que puede dar gracias en cualquier momento y lugar, invita a experimentar el recorrido: "Mira, para agradecer, no es necesario acompañarla. Pero es hermoso venir y hacer la caminata, es algo hermoso". ***Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de Whatsapp***OB