El pasado fin de semana la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) emitió un comunicado en el cual confirmó lo que, quizá, pocos habían pensado: el ingreso a sus aplicaciones móviles bancarias está en riesgo para aquellas personas quienes no registren su línea telefónica.Podría no tratarse de una afectación inmediata, pero las complicaciones para el uso de las mismas pueden ir desde no poder ingresar mediante datos móviles sino únicamente a través de una conexión wifi, hasta complicaciones para la corroboración de contraseñas ante trámites de las mismas aplicaciones, pues desde finales del año pasado, además, la mayoría de las aplicaciones bancarias funcionan únicamente con el teléfono del dispositivo en el que están descargadas.César Gaytán, director general de Galditi, empresa especializada en ciberseguridad, explicó que la medida surge de un acuerdo emitido por la autoridad reguladora de telecomunicaciones con el objetivo de vincular cada número telefónico a una identidad y facilitar el combate a delitos como el fraude. Sin embargo, señaló que quienes no completen el registro podrían enfrentar la suspensión de su línea, independientemente de si cuentan con planes de prepago o pospago."Si no se registra, sí se tiene que suspender la línea, según lo establecido en el decreto publicado en el DOF. Hay gente que cree que por tener un plan ya no aplica el registro, pero también se tienen que registrar. Todas las líneas que fueron dadas de alta antes de las fechas que ya establecieron las compañías tienen que completar el proceso o, de lo contrario, podrían ser suspendidas", indicó.Lo anterior es de alto riesgo, por ejemplo, para las personas adultas mayores o usuarios con dificultades para realizar trámites digitales, quienes desconocen de particularidades de tecnología y quién les oriente, aunque recordó que las compañías telefónicas han señalado que también podrán efectuarse registros presenciales en centros de atención.Desde la perspectiva de ciberseguridad, el director de Galditi mantuvo reconoció el tener reservas respecto del registro, pues consideró que la estrategia se enfoca más en identificar a posibles responsables después de un delito que en impedir que los fraudes ocurran.Añadió que hubiera sido más conveniente impulsar mecanismos técnicos para prevenir los fraudes desde su origen, como restricciones temporales al cambiar tarjetas SIM o mayores controles de seguridad en los dispositivos móviles."Creo que la perspectiva debería ser otra. Más que crear bases de datos, se tendrían que desarrollar mecanismos que eviten el fraude atacando el problema de raíz y para eso sería importante convocar también a especialistas y grupos técnicos que puedan aportar soluciones más sofisticadas".Sin embargo, respecto a las consecuencias prácticas de perder una línea telefónica, sí insistió en que servicios como aplicaciones bancarias utilizan distintos mecanismos de validación, entre ellos el número celular asociado al dispositivo, por lo que una suspensión podría generar complicaciones para acceder a determinadas plataformas."Las aplicaciones bancarias utilizan varios mecanismos de seguridad. Está la contraseña, los biométricos, el número telefónico que está registrado en el celular y también información relacionada con la ubicación. El número sigue siendo una parte importante dentro de esos procesos", dijo.De acuerdo con la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), hasta inicios de mes se contabilizan 56 millones 797 mil 762 líneas vinculadas exitosamente, "cifra representa un crecimiento diario de registros del 15 por ciento en comparación con el mes de abril, lo que refleja un incremento sostenido en la participación ciudadana conforme se acerca el término del plazo legal", según lo señalado por la autoridad.Mariana González, ingeniera encargada del proceso de registro de líneas telefónicas en una operadora móvil virtual con presencia en México confirmó que el no registrar la línea telefónica y de perder el número telefónico estaría poniendo en juego el funcionamiento no solo de las apps bancarias, sino del resto de aplicaciones en las cuáles ha establecido su número como opción de ingreso.Consideró que todavía existe un sesgo de información y desconocimiento, pues si bien en un inicio se había señalado que los datos de las personas estarían a cargo del gobierno, la realidad es que quienes resguardarán la información son las mismas empresas que, de hecho, ya cuentan con la información de las personas.Simplemente se trata del reinicio de un registro con especificaciones establecidas por parte de las autoridades. Explicó, los únicos datos que graban y guardan las empresas son la CURP y el número telefónico de la línea que se está registrando. El decreto, publicado y disponible en el Diario Oficial de la Federación (DOF) en materia del registro de líneas prohíbe tajantemente a las empresas guardar la INE y cualquier biométrico."La INE y la "selfie" o video que pide el registro únicamente se usan para validar que la persona que está haciendo el proceso sea realmente la dueña de la INE que se está registrando. La validación de que la INE y que la persona de la selfie es la misma la hacen empresas que están certificadas en seguridad y ellos se encargan de hacer la validación con RENAPO para la CURP", explicó la ingeniera.Afirmó que, de acuerdo con lo establecido a las empresas y operadoras, el gobierno no guarda ninguna información, sino únicamente la empresa. La información por parte de las autoridades solo se solicitará bajo investigación demostrada y con el sustento debido."Así que no tengan miedo la INE y la selfie no se guardan. El único dato que tenemos grabado es su número de CURP y su número telefónico. Mi recomendación es no esperar a la última semana porque los sistemas pueden colapsar cuando todos estén intentando registrar sus líneas de último momento", dijo la ingeniera, quien confirmó que, por lo menos hasta la publicación de esta información, no habrá plazos de gracia para el registro."Las personas siguen teniendo miedo de que las vayan a hackear, que suplanten su identidad o roben su información con otros fines, pero muchas de ellas tienen todas sus redes sociales abiertas, publican sus números de teléfono y en ocasiones hasta la colonia donde viven. Esos también son datos sensibles que en manos equivocadas pueden convertirse en riesgos graves", añadió la ingeniera.Sin embargo, si la negativa a registrar la línea persiste, la recomendación es cambiar las formas de ingreso según lo permita la aplicación. Ya sea mediante correo electrónico o huellas digitales.AO