La Embajada de México en Portugal recibió de las autoridades lusas tres piezas arqueológicas prehispánicas que fueron extraídas ilegalmente del territorio mexicano, una de ellas en el Estado de Jalisco y que serán repatriadas al país en las próximas semanas mediante valija diplomática.La ceremonia de restitución se realizó el 12 de febrero de 2026 en la sede diplomática mexicana en Lisboa y marca la primera devolución de patrimonio arqueológico que realiza Portugal a México, un hecho que, de acuerdo con autoridades de ambos países, refleja la cooperación institucional y el compromiso conjunto para combatir el tráfico ilícito de bienes culturales.La secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, destacó que esta primera restitución fortalece la colaboración bilateral y consolida una política pública sostenida de defensa del patrimonio. La recuperación fue posible gracias a la notificación oportuna de la representación diplomática mexicana, lo que permitió a especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) identificar preliminarmente las piezas como patrimonio arqueológico nacional, a partir de imágenes proporcionadas por las autoridades portuguesas. Los objetos fueron asegurados por la Policía Judicial y el Instituto Camões de la Cooperación y la Lengua de Portugal.De acuerdo con el dictamen de la Dirección de Registro Público del INAH, una de las piezas —que había sido anunciada en subasta en 2024— es una figura femenina de barro modelado, de 43 centímetros de altura, con superficie pulida y detalles al pastillaje e incisiones. Sentada sobre sus rodillas, con torso desnudo, falda y tocado cónico, presenta escarificaciones en los hombros.La escultura corresponde al estilo Tala-Tonalá de la tradición cultural Tumbas de Tiro y procede del actual Estado de Jalisco, asociada a rituales de fertilidad y maternidad, fue elaborada entre los años 300 y 600 d.C. y estuvo bajo investigación del Ministerio Público de Lisboa. También fue devuelto un vaso polícromo maya del periodo Clásico (600-900 d.C.), decorado con escenas de personajes de élite y glifos, posiblemente utilizado para el consumo ritual de bebidas como el cacao. La pieza fue incautada por el Ministerio Público de la provincia de Guimarães y su origen probable se ubica en el sureste de México.La tercera pieza es una urna funeraria zapoteca procedente de los Valles Centrales de Oaxaca, que representa a Cocijo, deidad de la lluvia y el trueno. Fechada entre 600 y 1200 d.C., fue asegurada por el Ministerio Público de Évora-Estremoz.En 2025, la arqueóloga mexicana Aline Lara Galicia, integrante del grupo de investigación Atlas (HUM694) de la Universidad de Sevilla, realizó el dictamen in situ a solicitud de las autoridades portuguesas, confirmando la autenticidad de las piezas y su relevancia simbólica en contextos sociales, políticos y rituales de las culturas mesoamericanas a las que pertenecen.En el acto de entrega participaron el embajador de México en Portugal, Bruno Figueroa Fischer; el director nacional de la Policía Judicial de Portugal, Luís Neves; la presidenta del Instituto Camões, Florbela Paraíba; el titular de la Dirección de Lisboa y Valle del Tajo de la Policía Judicial, João Oliveira, y, vía remota, la arqueóloga Aline Lara.* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * * NA