La gestión del agua en la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) atraviesa una crisis que, según el periodista Diego Petersen, no responde únicamente a deficiencias técnicas, sino a una "absurda e irresponsable" politización que ha bloqueado soluciones durante más de tres décadas. En su columna de análisis, Petersen advierte que tanto el Gobierno del Estado como la oposición están utilizando este recurso vital como moneda de cambio electoral, dejando a la ciudadanía en medio de un estancamiento prolongado.El columnista hace un recuento del impacto negativo que la lucha partidista ha tenido sobre los proyectos hídricos desde 1991. Asegura que la cantidad de recursos desperdiciados en intentos fallidos de infraestructura, motivados por disputas de poder, es de tal magnitud que bien podría erigirse "un monumento a la estupidez".Petersen critica duramente la postura del gobierno estatal, particularmente tras la decisión de evitar que el nuevo director del SIAPA, Ismael Jáuregui, comparezca ante el Congreso local para explicar el proyecto destinado a resolver la contaminación del agua en la metrópoli."Su presencia es necesaria por razones institucionales, pues cualquier acción que implique las finanzas más allá de este sexenio tiene que pasar por la aprobación de los diputados", señala el periodista, recordando que errores similares en el pasado permitieron que la Suprema Corte frenara obras fundamentales como la presa de Zapotillo.La columna destaca que la negativa a entablar un diálogo institucional —por temor al "golpeteo" legislativo— es un error estratégico. Para Petersen, es imperativo que los funcionarios actuales asuman el costo político de la comparecencia: "Tienen que hacerse el ánimo de que alguien tiene que tragarse los sapos; la cantidad de errores cometidos por las administraciones emecistas no son pocos ni menores".Del otro lado, el autor arremete contra las bancadas de oposición, señalando que la narrativa de Morena, que condiciona la solución del problema del agua a una futura victoria electoral, resulta igualmente peligrosa y carente de sustento técnico.El análisis cierra con una advertencia severa para ambos frentes. El periodista subraya que el chantaje político, que sugiere que "solo habrá recursos si hay gobierno morenista", es una falacia que ignora la realidad financiera del país y, sobre todo, ignora las necesidades urgentes de los ciudadanos.Petersen concluye con una exhortación a la madurez política: "Si el Gobierno del Estado quiere resolver el problema del agua, tiene que mojarse. Si la oposición quiere gobernar, debe entender que bloquear y usar políticamente los proyectos de agua no solo no es rentable, sino que es justamente eso lo que nos trajo hasta aquí".Con información de Diego Petersen*** Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp ***OA