Es viernes por la noche y, mientras decenas de personas ocupan mesas en bares y restaurantes para iniciar el fin de semana con una cerveza o algún coctel, Bryan se dirige al gimnasio ubicado en una plaza comercial de su colonia. A las ocho de la noche comienza su rutina diaria de ejercicio, una actividad que refleja una tendencia cada vez más común entre los jóvenes.De acuerdo con la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2025, el consumo de alcohol entre adolescentes y jóvenes registra una disminución en los últimos años.Los datos muestran que la prevalencia de consumo de alcohol alguna vez en la vida entre personas de 12 a 17 años de edad pasó de 39.8% en 2016 a 33.9% en 2025.Para Carmen Fernández, directora de los Centros de Integración Juvenil, esta tendencia está relacionada con una mayor preocupación por la salud y el bienestar físico.“Lo que hemos observado es que, conforme disminuye el consumo de alcohol entre algunos jóvenes, aumenta el interés por el ejercicio, la alimentación saludable y los estilos de vida fitness, especialmente en sectores que cuentan con las posibilidades económicas para adoptar estos hábitos”.Sin embargo, la especialista advirtió que esta baja no implica una reducción de las adicciones. Explicó que muchos adolescentes y jóvenes están reemplazando algunas conductas por una creciente dependencia de las redes sociales y plataformas digitales.“Viven pendientes de sus perfiles, de los comentarios y de los likes, que se han convertido en elementos fundamentales para su autoestima y aceptación social”.Añadió que las redes sociales exponen a los jóvenes a riesgos como la venta de drogas, la prostitución, el reclutamiento por parte del crimen organizado y retos virales violentos. “En algunos casos disminuye el consumo de alcohol porque priorizan el deporte y la salud; en otros, porque pasan gran parte de su tiempo aislados y conectados a las redes sociales”.La encuesta también revela una reducción en el consumo excesivo de alcohol. Entre los adolescentes, la prevalencia pasó de 15.2% a 6.3% en el último año. Y en personas adultas bajó de 51.9% a 43.5%.Jessica Paredes Durán, directora de la Fundación de Investigaciones Sociales, coincidió en que existe una reducción en el consumo de alcohol, aunque alertó sobre el incremento en el uso de otras sustancias.“Hemos observado un aumento en el consumo de drogas ilícitas, como la marihuana y las metanfetaminas. Lo que disminuyó fue el consumo excesivo de alcohol y tabaco, mientras crecieron prácticas como el uso de vapeadores”.La tendencia también es percibida por la industria. Roberto Ciprés, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Tequilera, reconoció que el consumo de bebidas alcohólicas ha mostrado una desaceleración tanto en México como en otros mercados. “Las nuevas generaciones consumen de manera diferente y, además, el contexto económico influye en las decisiones de gasto. Muchas personas priorizan necesidades básicas antes que el consumo de bebidas alcohólicas”.Detalló que los jóvenes buscan opciones con menor graduación alcohólica o bebidas que les permitan mantener el componente social sin excederse. “Nosotros siempre promoveremos el consumo responsable”.Los cambios en los patrones de consumo de alcohol entre las nuevas generaciones han llevado a la industria de vinos y licores a replantear su oferta. Factores como el interés por la salud, la alimentación equilibrada y el bienestar integral han disminuido el consumo excesivo, impulsando una mayor selectividad.Para el sector, esta transformación no es una amenaza, sino una oportunidad de evolución hacia el consumo moderado, donde se privilegia la calidad y la experiencia por encima de la cantidad. “La evolución de los hábitos de consumo entre las nuevas generaciones es un fenómeno que observamos con atención. Los jóvenes de hoy tienen preferencias distintas. Como industria, respetamos plenamente estas tendencias y trabajamos para adaptarnos a ellas mediante innovación y una oferta cada vez más diversa”, señaló un directivo del sector que solicitó permanecer en el anonimato.Esta adaptación se refleja en una oferta que incluye productos con menor graduación alcohólica, bebidas listas para consumir y alternativas alineadas con estilos de vida saludables. Asimismo, las empresas identifican que los jóvenes valoran la transparencia, la sustentabilidad y la autenticidad.El vocero destacó que estos cambios se alinean con las campañas de consumo responsable promovidas por la industria: “A través de campañas educativas, se ha fortalecido el mensaje de que el consumo de bebidas alcohólicas debe ser una decisión informada, responsable y exclusivamente para adultos”. Finalmente, expresó: “Lejos de ver esta tendencia como una preocupación, la entendemos como una oportunidad para seguir evolucionando junto con los consumidores”.