Cuando José María “Chema” Guerrero Giménez llegó a Guadalajara en 2014 para realizar un intercambio académico en la Universidad de Guadalajara, pensó que permanecería solo unos meses. Originario de España, buscaba conocer otra cultura, pero el viaje cambió su vida.Durante su estancia conoció a Michelle, jalisciense con quien inició una relación que culminó en matrimonio en 2023. Hoy ambos viven en Guadalajara, donde emprendieron un negocio de comida española.Chema recuerda que llegó con una visión de América Latina influida por la información que consumía en Europa, percepción que cambió al convivir con estudiantes y habitantes de la ciudad.“La mayor enseñanza fue descubrir que en seis meses de intercambio, viajando y conociendo otras culturas, se aprende más que en cuatro años de carrera. Y hoy no puedo estar más agradecido, porque gracias a ese intercambio conocí a quien hoy es mi esposa”, relató.Su historia refleja el fortalecimiento de los vínculos entre México y España mediante la movilidad de personas.De acuerdo con el Padrón de Españoles Residentes en el Extranjero (PERE), del Instituto Nacional de Estadística de España, la comunidad española en México pasó de alrededor de 65 mil personas en 2009 a 212 mil 812 en marzo de este año, la cifra más alta registrada. Con ello, México se consolida como el principal destino de los españoles en América Latina y el cuarto a nivel mundial, solo detrás de Argentina, Francia y Estados Unidos.El flujo también ocurre en sentido inverso. Datos de la Secretaría de Relaciones Exteriores indican que la población mexicana en España creció de 21 mil 107 personas en 2010 a cerca de 75 mil en la actualidad, lo que representa un incremento de 3.5 veces en poco más de una década.Para Guadalupe González Chávez, académica del ITESO, esta tendencia confirma una relación bilateral que rebasa los cambios políticos y se sostiene en los intercambios humanos, económicos y culturales.“El contexto actual entre el Reino de España y la República Mexicana responde a una larga historia de migraciones, relaciones económicas, sociales, políticas, culturales y estratégicas que han vinculado a ambos territorios durante siglos”, afirmó.La especialista añadió que el crecimiento de la movilidad también refleja una mayor integración académica, laboral y empresarial, además del fortalecimiento de una comunidad hispanohablante global.“Hoy existe una apuesta por construir una comunidad cultural sin fronteras. Los festivales, los intercambios y hasta el uso del español durante la Copa Mundial muestran que hay mucho más en común de lo que a veces pensamos. En ese proceso, México y España desempeñan un papel fundamental”, concluyó.GUÍAAntes de la pandemia, en 2019, España recibió 597 mil turistas mexicanos. Tras la recuperación del sector, la cifra creció de forma sostenida hasta alcanzar un récord de un millón 80 mil 318 visitantes en 2024, un aumento anual de 9.7% y de más de 80% respecto a la última década, según Turespaña.El organismo atribuye este crecimiento, en parte, a la fortaleza del peso frente al euro, que ha favorecido el poder de compra de los viajeros mexicanos en Europa. Además, los turistas mexicanos destacan por su alto nivel de gasto, con un promedio de dos mil 364 euros por estancia.En sentido contrario, el turismo español hacia México aún no recupera los niveles previos a la pandemia. Durante 2025 llegaron 269 mil 807 visitantes españoles, 8.9% menos que en 2019.Las expectativas son positivas. La Secretaría de Turismo estima que el Mundial de Futbol de 2026 impulsará un incremento cercano a 15% en la llegada de españoles.