Ante la temporada de estiaje, la Comisión Nacional Forestal (Conafor) apoya a 250 brigadas de combatientes contra incendios forestales en todo el país, ya sea con capacitación en la prevención o la financiación de equipos. Además, cuenta con un sistema de comando único de incidentes con los Gobiernos estatales.El titular de la Comisión, Sergio Graf Montero, explicó que los apoyos están destinados a las entidades con mayores afectaciones durante esta temporada, como Oaxaca, Michoacán, Jalisco, Estado de México, Ciudad de México, Durango, Coahuila, Chihuahua. Junto con los Gobiernos estatales, se busca certificar a los brigadistas.“No todos los municipios pueden tener capacidades de atención de incendios, por eso desplegamos un apoyo para la contratación de brigadas para los municipios más críticos. Nosotros le damos apoyo, capacitamos a las brigadas y ellos son los primeros respondientes”.Jalisco, subrayó, cuenta con una capacidad sólida para la atención de incendios forestales, por eso la Conafor se limita a brindar soporte y apoyo con brigadas contra incendios forestales a todas las Juntas Intermunicipales del Estado y de la Sierra de Quila. El personal es administrado por los municipios, pero la Federación cubre el sueldo. “Firmamos un convenio con este organismo intermunicipal y les transferimos recursos para que contraten a dos brigadas, por ejemplo, para la región, además de las brigadas que tiene el Gobierno del Estado y las que tenemos nosotros. La Conafor tiene brigadas distribuidas territorialmente en todo el país. Con esa conjunción de acciones de nosotros, del Gobierno estatal y de las Juntas Intermunicipales, tienes una mayor capacidad de atención”.Para este año, adelantó, se trabaja con la Secretaría de Agricultura y con los Ayuntamientos en la reducción de los factores de ignición. Uno de ellos es concientizar a los productores sobre la importancia de no realizar quemas durante ciertos momentos del día. “Tenemos zonas que han mantenido una sequía permanente: el norte del país, sobre todo Coahuila, tiene una zona muy crítica. Ahí tenemos un reto importante porque puede haber riesgos de incendios significativos y hemos ido desplegando actividades para atenderlo”.Entre enero y la primera semana de abril de este año, Jalisco ocupa el segundo lugar nacional en incendios, con 269, pero en zonas dañadas es la quinta posición, con nueve mil 17 hectáreas afectadas. El primer lugar es San Luis Potosí (21 mil 730), según la Conafor.Como parte de la construcción de un nuevo programa de manejo para la conservación y protección del Bosque de La Primavera, se plantea regular el uso de drones y de bicicletas motorizadas al interior del Área Natural Protegida, adelantó el titular del organismo metropolitano, Gabriel Vázquez Sánchez. Debido a la cantidad de visitantes y de equipos tecnológicos que llegan al bosque, en el nuevo programa se plantea esta regulación. Aunque debe ser actualizado cada cinco años, el documento tiene un retraso de 24 años, pues el último programa que se generó data de 2002.En ocasiones pasadas, el funcionario lamentó que la falta de acuerdos políticos impidió la actualización del instrumento. Pero ahora, como uno de los compromisos de su gestión, detalló que se instaló un consejo asesor. El programa cuenta con un avance del 20% y será terminado en febrero del próximo año. “Regresar con vida a casa” es la máxima de Alfredo Nolasco Morales, brigadista contra incendios forestales con 40 años de trayectoria. Aunque la experiencia brinda seguridad, enfrentarse a las llamas siempre implica temor e incertidumbre, pero lo asume con firmeza: “es la labor del brigadista”. En temporada de estiaje, los combatientes son la primera línea de defensa para evitar mayores daños. Con técnicas como cortafuegos y ralentización, arriesgan su bienestar para contener el avance del fuego.Don Alfredo, quien ha sido combatiente, jefe de incendios forestales en la Comisión Nacional Forestal (Conafor) y promotor de alianzas en América Latina, explica que los brigadistas requieren excelente condición física para caminar largas distancias, cargar equipo y resistir terrenos irregulares. A ello se suma el dominio técnico de herramientas y normas de seguridad, prioritarias en la línea de fuego.“Todos queremos volver a casa después de la jornada. La seguridad es el eje del entrenamiento, la preparación física y el manejo de equipos. Siempre hay temores, pero la experiencia nos da seguridad. Es la labor del brigadista”, señala.Sin embargo, la preparación no garantiza el éxito. Frente a las llamas, el escenario es imprevisible. “Hay mucha adrenalina y el pensamiento puede no ser tan claro. El miedo puede desviar la toma de decisiones”, advierte.El brigadista debe evaluar el comportamiento del incendio, la topografía, los combustibles presentes, factores como viento y temperatura, e incluso la hora del día. Un error de cálculo —como niveles de humedad o carga de combustible— puede ser mortal.La exigencia física también pasa factura. La “vida útil” del brigadista ronda entre 20 y 25 años. “Las rodillas se desgastan, cargar peso pasa factura y la exposición al humo afecta a largo plazo. Hay que cuidarse, entrenar y prepararse física y mentalmente todos los días. Y regresar a casa”, enfatiza.Por su parte, el titular de Conafor, Sergio Grafo Montero, explica que el combate de incendios forestales requiere técnicas especializadas. Se establece un perímetro de control mediante cortafuegos —zanjas para frenar las llamas— y se elimina vegetación que pueda servir como combustible.Aclara que los brigadistas no apagan el fuego directamente con agua. Aplican métodos de control, como quemas dirigidas para evitar la propagación. Incluso, el uso de helicópteros sirve para ralentizar el avance, no para extinguirlo por completo.Finalmente, exhorta a la población a no intervenir. Ante un incendio, lo correcto es alejarse y reportarlo. Las fogatas y el uso de fuego están prohibidos en temporada de estiaje. “Es trabajo de profesionales. Nadie debe intentar apagar un incendio. Lo mejor es reportarlo para que los brigadistas actúen a tiempo”, concluye.Como parte de la construcción de un nuevo programa de manejo —herramienta de planificación para la conservación del Bosque La Primavera—, se plantea regular el uso de drones, bicicletas motorizadas y otros equipos dentro del Área Natural Protegida (ANP), adelantó el titular del Organismo Público Descentralizado (OPD), Gabriel Vázquez Sánchez.Como parte de su gestión, se instaló un consejo asesor integrado por el OPD Bosque La Primavera y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas. El documento tiene un avance del 20% y se prevé concluir en febrero de 2027, para someterlo a consulta pública.“Hace 20 años no había tantos usuarios ni equipos tecnológicos. Este nuevo programa deberá contemplar su regulación”, indicó Vázquez Sánchez.Por su parte, la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet) informó que reforzará operativos contra vehículos tipo razer, cuatrimotos y motocicletas en áreas protegidas. Las sanciones van de 17 mil a 23 mil pesos, además de 36 horas de arresto en casos reincidentes.En lo que va de 2026, se han registrado 12 incendios forestales en el Bosque La Primavera, con afectaciones en alrededor de 83 hectáreas, además de dos invasiones detectadas dentro del Área Natural Protegida (ANP), informó el titular del OPD Bosque La Primavera, Gabriel Vázquez Sánchez.El incendio en el paraje Los Asadores, en Tlajomulco, es el más extenso hasta ahora y aún se cuantifica el daño; no se descarta que supere las 224 hectáreas.Para la detección, Jalisco cuenta con mapa de calor, sistema de alerta temprana y tres torres de avistamiento. “En cuatro minutos se genera un incendio; lo detectamos en cinco o seis y acudimos en 20”, explicó, al destacar la eficacia del sistema, aunque subrayó que la prevención es clave.Sobre invasiones, se han identificado construcciones irregulares; una fue clausurada por Profepa. En 2025 se denunciaron 15 obras.