El número de descargas irregulares de aguas residuales detectadas en el Sistema Antiguo de Abasto Chapala-Guadalajara aumentó a 150, luego de que en una semana se identificaran 47 nuevos puntos de contaminación, informó el director de la Comisión Estatal del Agua (CEA), Luis Barboza Niño.Confirmó la cifra tras comunicarse con el director del Organismo de la Cuenca Lerma-Santiago-Pacífico de la Comisión Nacional del Agua, Gustavo Figueroa Cuevas. De las 150 descargas localizadas, 50 ya fueron inhabilitadas.Reconoció que el problema no es responsabilidad exclusiva de las industrias, pues también involucra a la CEA, al SIAPA, a los municipios y a los asentamientos que se conectan a la red de drenaje.Explicó que las fracturas en los colectores y la falta de capacidad de la infraestructura provocan derrames de aguas residuales. Incluso, admitió que existen instalaciones a cargo de la propia Comisión Estatal que presentan daños. “También la CEA es culpable; es decir, todos, no solo los municipios”.La contaminación obligó a suspender el flujo de agua destinado al abastecimiento de la población a través del Sistema Antiguo, que aporta alrededor de 19% del caudal que recibe Guadalajara y su zona metropolitana. Como consecuencia, el SIAPA implementó desde el pasado 15 de octubre un esquema de tandeos o rotación del servicio, con afectaciones en 627 colonias.El problema comenzó a detectarse en marzo pasado. Entre los puntos identificados se encuentra una descarga en el Arroyo Seco, a la altura de la Avenida Adolf Horn, en Tlajomulco de Zúñiga.Ante esta situación, el titular de la CEA advirtió que no basta con clausurar las descargas, sino que es indispensable reparar los colectores dañados para evitar que las aguas residuales vuelvan a brotar en otros puntos. Por ello, consideró necesario elaborar un diagnóstico que permita determinar el origen de cada vertido, identificar a los responsables y establecer las obras de rehabilitación requeridas.En paralelo, el Gobierno de Jalisco puso en marcha los trabajos de desazolve y rehabilitación de infraestructura en el Sistema Antiguo de Abasto, con intervenciones en las presas Las Pintas y La Calera. Sin embargo, Barboza Niño reconoció que el avance de las labores es “marginal”, por lo que será complicado cumplir la instrucción del gobernador de concluir los trabajos de saneamiento en diciembre próximo.Para las obras en la Presa de Las Pintas, ubicada en San Pedro Tlaquepaque, la CEA cuenta con un presupuesto extraordinario de 100 millones de pesos, destinado a retirar cerca de 265 mil metros cúbicos de azolve.Los trabajos incluyen el desazolve del canal, el cárcamo de bombeo y una intervención parcial del vaso regulador. También contemplan el traslado del material extraído a un sitio autorizado. Para ello, se dispone de un terreno ubicado a 11 kilómetros de la presa, donde se depositarán los residuos retirados durante las labores de limpieza.Mientras continúan las intervenciones, el incremento en las descargas detectadas evidencia la magnitud del problema y los pendientes en la infraestructura de saneamiento, cuya rehabilitación resulta indispensable para recuperar las condiciones necesarias para el abastecimiento de agua a la población. Los reportes por mala calidad del agua continúan en la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG), pese al cierre del flujo proveniente del Sistema Antiguo de Abasto y la implementación de un esquema de tandeos que afecta a 627 colonias metropolitanas. Habitantes denuncian que el líquido llega a sus hogares con turbiedad, coloraciones intensas y malos olores.Lupita Barrera, vecina de la colonia Jardines del Country, en Guadalajara, abrió la llave del lavadero y observó que el agua salía turbia. El problema, aseguró, se ha mantenido durante prácticamente toda la semana pasada, después de que el suministro había mostrado cierta mejoría a principios de octubre.“El agua había mejorado, no al 100%, pero sí en las primeras semanas de octubre, y ya tiene aproximadamente cinco días donde otra vez la coloración está siendo muy intensa. Es más o menos como un té de canela, a veces más intensa, como tamarindo, pero ya es de todos los días, a todas horas… el agua ya está saliendo otra vez con coloración”.La afectación también se refleja en las labores de limpieza del hogar. Barrera explicó que debe lavar el depósito del baño cada semana debido a que el agua deja manchas en las superficies. Además, ha recurrido al uso de pastillas de cloro para intentar reducir el problema.A estas condiciones se suma el mal olor que, según su testimonio, persiste desde marzo, lo que mantiene la preocupación por la calidad del líquido que recibe en su vivienda.Los datos proporcionados por el SIAPA, mediante solicitudes de transparencia, muestran un incremento en las quejas por la calidad del agua.Entre enero y septiembre de este año se contabilizaron seis mil 564 reportes, una cifra que ya supera ampliamente los registros de años anteriores. En 2023, por ejemplo, se documentaron dos mil 540 quejas por este problema, por lo que el acumulado de los primeros nueve meses de 2026 equivale a casi 2.6 veces esa cantidad.La cifra todavía no incluye los reportes correspondientes a octubre ni los que se presenten durante los últimos meses del año, por lo que el balance anual podría aumentar.La persistencia de las quejas ocurre en medio de las medidas implementadas por las autoridades para atender los problemas de calidad del agua detectados en el Sistema Antiguo de Abasto. El cierre del flujo y la rotación del servicio buscan reducir las afectaciones en las colonias que recibían agua con características inadecuadas.Sin embargo, los problemas de suministro no se limitan a la calidad. La falta de agua también ha provocado inconformidad y movilizaciones vecinales en distintos puntos de la metrópoli.Habitantes han bloqueado vialidades como Javier Mina, López Mateos, Periférico, 8 de Julio, Colón y la Carretera libre a Zapotlanejo para exigir el restablecimiento del servicio. El Gobierno de Jalisco realiza trabajos de saneamiento y rehabilitación del Sistema Antiguo de Abasto Chapala-Guadalajara para mejorar sus condiciones hidráulicas, sanitarias y operativas, además de atender puntos críticos de contaminación.Las intervenciones están a cargo de la Comisión Estatal del Agua (CEA), el SIAPA y la Secretaría de Infraestructura y Obra Pública (SIOP). Estas son las principales acciones:1. Desazolve de la Presa Las PintasSe retiran sedimentos y materiales acumulados para recuperar capacidad de almacenamiento, mejorar las condiciones hidráulicas y favorecer la circulación del agua.2. Rehabilitación de la planta de bombeo de Las PintasIncluye desazolve y reparación de infraestructura para mejorar la eficiencia operativa y fortalecer la conducción del agua.3. Limpieza de la Presa La CaleraSe extraen azolves y sedimentos para recuperar capacidad de almacenamiento y mejorar la circulación del agua en el embalse.4. Reparación de colectores sanitariosLas autoridades intervienen infraestructura deteriorada para reducir las descargas de aguas residuales hacia canales y presas, y prevenir nuevas fuentes de contaminación.5. Identificación de puntos críticosLos equipos técnicos evalúan colectores, descargas, diámetros de tuberías y condiciones estructurales para determinar las zonas prioritarias de reparación y reducir riesgos sanitarios.6. Coordinación entre dependenciasLa CEA, el SIAPA y la SIOP trabajan conjuntamente para integrar las intervenciones hidráulicas y sanitarias, optimizar recursos y dar seguimiento a los trabajos de rehabilitación del sistema. Jalisco cuenta con 20 presas registradas por la Comisión Nacional del Agua (Conagua), sin incluir el lago de Chapala. Estos embalses cumplen funciones de abastecimiento, riego agrícola y generación eléctrica.Entre las presas vinculadas al suministro de agua para la Zona Metropolitana de Guadalajara destacan El Salto y Calderón, con capacidades de 85 y 80 millones de metros cúbicos, respectivamente. También figura La Red, cuya función principal es derivar agua hacia otras instalaciones hidráulicas.La presa El Zapotillo ya aparece en los registros federales, aunque todavía no aporta agua a Guadalajara, pese a la inversión destinada a su construcción.Fuera de la metrópoli destaca Cajón de Peña, también conocida como Tomatlán, ubicada en la región costera. Otros embalses importantes son Santa Rosa, General Ramón Corona y Basilio Badillo, utilizados para distintas actividades, como el riego y la generación hidroeléctrica.Además, existen estructuras hidráulicas que no necesariamente aparecen en el inventario de la Conagua, como vasos reguladores y presas destinadas a controlar escurrimientos pluviales.En la metrópoli destacan El Órgano, El Ocotillo y Las Pintas. Esta última funciona como sedimentadora, al reducir la velocidad del agua para favorecer que los materiales sólidos se depositen antes de que el flujo llegue a la planta de bombeo.Aunque no todas estas obras abastecen de agua potable, contribuyen al manejo de escurrimientos, la retención de sedimentos y la prevención de inundaciones.Distinguir sus funciones permite comprender los retos de Jalisco en materia de abastecimiento, saneamiento y gestión hídrica. La calidad del agua del Sistema Antiguo de Abasto Chapala-Guadalajara registró un deterioro entre 2013 y 2026, según un análisis de muestreos del SIAPA que identificó concentraciones de contaminantes superiores a los límites establecidos en la normativa mexicana.El investigador y especialista en gestión hídrica Juan Pablo Macías documentó variaciones en distintos puntos del sistema, incluidas las plantas de bombeo de La Calera y Las Pintas.Entre los contaminantes detectados destacan coliformes totales y fecales, aluminio, arsénico, hierro, manganeso y nitrógeno amoniacal, cuya presencia puede representar riesgos sanitarios cuando el agua no recibe un tratamiento adecuado.Macías advirtió que estos elementos pueden afectar la salud si los procesos de potabilización no consiguen reducirlos a niveles permitidos. Atribuyó el deterioro a posibles deficiencias de mantenimiento, operación y supervisión, además del crecimiento urbano y las descargas de aguas residuales.El problema cobró relevancia después de que habitantes de distintas colonias metropolitanas reportaran agua con coloración, turbiedad y olores desagradables. Las quejas derivaron en medidas como el cierre del flujo proveniente del Sistema Antiguo y la implementación de un esquema de rotación del servicio en 627 colonias.Las autoridades estatales también emprendieron labores de desazolve en las presas Las Pintas y La Calera para retirar sedimentos y materiales acumulados.Sin embargo, el especialista destacó la necesidad de fortalecer la vigilancia de las fuentes de abastecimiento, prevenir nuevas descargas contaminantes y evaluar continuamente la calidad del agua.El análisis histórico permite identificar tendencias y orientar medidas correctivas. El principal reto consiste en garantizar que el suministro destinado a los hogares cumpla con los parámetros sanitarios y que la infraestructura hidráulica reciba mantenimiento y supervisión adecuados. CT