La comunidad internacional comenzó a movilizar ayuda para Venezuela tras los dos terremotos que dejaron al menos 235 muertos y 4 mil 300 heridos hasta el cierre de esta edición, con el despliegue de equipos de rescate desde América y Europa, el apoyo de organismos multilaterales y el compromiso de asistencia humanitaria.“En el sistema público hemos atendido hasta la noche del jueves son más de 4 mil 300 heridos (...) y hemos recibido alrededor de 235 pacientes que llegan sin signos vitales o fallecen al momento de llegar en nuestros establecimientos de salud”, dijo el ministro de Salud, Carlos Alvarado, en el canal estatal Venezolana de Televisión.Alvarado indicó que la cantidad “más importante de heridos y fallecidos está en el estado La Guaira”, vecino a Caracas y donde se encuentra el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, el principal del país, que fue cerrado temporalmente debido a los daños que sufrió a raíz de los sismos.El funcionario informó igualmente que debido a la cantidad de pacientes por atender en los hospitales de esa región costera han instalado de hospitales de campaña.Horas antes, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, visitó La Guaira junto al ministro de Interior, Diosdado Cabello; y el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, según imágenes del canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).Desde la parroquia de Macuto, la mandataria aseguró que esperan “recuperar la mayor cantidad de personas con vida” de entre las edificaciones derrumbadas, muchas de las cuales se encuentran en la ciudad de La Guaira, así como en las localidades de Catia La Mar y Caraballeda, según constató.“Hemos solicitado ayuda internacional, ya están por aterrizar los primeros rescatistas que llegan de República Dominicana y en las próximas llegarán del resto de los países”, agregó la funcionaria, que declaró ese Estado zona de desastre.Países con amplia experiencia en la respuesta a desastres sísmicos, como México y Chile, anunciaron el envío de equipos especializados, en tanto que Estados Unidos desplegó rescatistas y Naciones Unidas coordina una respuesta internacional para apoyar las labores de búsqueda de sobrevivientes y atender a miles de afectados.Los dos sismos, de magnitudes 7.2 y 7.5, y registrados con apenas 39 segundos de diferencia frente a la costa caribeña venezolana, conformaron un “doblete sísmico”, un fenómeno poco frecuente en el que dos terremotos de gran intensidad ocurren casi simultáneamente en la misma zona.El secretario general adjunto de Asuntos Humanitarios de la ONU, Tom Fletcher, dijo que la situación en las zonas afectadas por los terremotos es de una “devastación realmente aterradora”, mientras el organismo coordina el despliegue de al menos 12 equipos internacionales de búsqueda y rescate.“El desafío ya es grande. Esto lo hace mucho, mucho más difícil, pero nuestro foco total está en esta respuesta de emergencia”, añadió el diplomático británico.Fletcher destacó la “increíble movilización global” para responder a la catástrofe, con el despliegue de 12 equipos internacionales de unas 80 personas cada uno y otros 13 grupos preparándose para ser enviados.“Estamos totalmente movilizados, cada hora cuenta y salvaremos todas las vidas que podamos”, aseguró el responsable humanitario, quien reiteró que la “prioridad número uno” es la búsqueda y rescate de sobrevivientes. Agencias Entre el temor y el aturdimiento, los supervivientes se abrazan y contemplan los edificios derrumbados y las grietas abiertas en las calles de La Guaira, una de las ciudades más golpeadas por los sismos en Venezuela.Dayana Delgado, madre de tres hijos, dijo que estaba desesperada porque su hijo de 8 años había desaparecido. “Quiero saber dónde está, si está atrapado o en un refugio”, afirma.Delgado se pregunta dónde estaba la maquinaria pesada que habían prometido los funcionarios del gobierno y señaló que los vecinos son quienes excavan entre los escombros.“Lo he perdido todo, todo. El piso, el coche, la moto, todo”, afirmó por su lado Cristian Carreño. “Al menos estamos vivos, gracias a Dios”.Cientos de personas amanecieron el jueves en las cercanías de edificios que fueron evacuados.María Cristina Díaz, una trabajadora de limpieza de 41 años, comentó que no pudo dormir en toda la noche y que se alojó en la Plaza Candelaria, en el centro de Caracas, porque es uno de los pocos lugares despejados en las cercanías de su casa. Las ciudades venezolanas carecen de puntos de reunión demarcados donde las personas pueden concentrarse después de un sismo.“Teníamos miedo que los edificios se nos vinieran encima. Pasamos frío. Mi mamá, mi hija y yo no pegamos un ojo, pero no queríamos pasar la noche solas en casa”, comentó Díaz. Otros pernoctaron en vehículos estacionados en las calles. Las autoridades han pedido que no regresen a las casas con daños estructurales. CT