La organización internacional de protección animal Four Paws puso en marcha este lunes un operativo para trasladar a Europa a tres ejemplares rescatados de un zoológico clausurado en Argentina: los osos pardos Gordo y Florencia, y la tigresa Flora.Los animales partieron en vuelos de carga con destino a santuarios especializados donde continuarán su proceso de rehabilitación. Los osos serán acogidos en el Bear Sanctuary Belitsa, en Bulgaria, mientras que la tigresa será trasladada al Felida Big Cat Sanctuary, en los Países Bajos, ambos espacios adaptados para ofrecer condiciones más cercanas a su hábitat natural.Se trata de los primeros ejemplares reubicados desde el antiguo zoológico de Luján, en la provincia de Buenos Aires, que cerró definitivamente en 2020. De acuerdo con Four Paws, en el predio aún permanecen alrededor de 60 grandes felinos, cuya situación forma parte de un plan progresivo de rescate y traslado internacional.El operativo incluye estrictos controles veterinarios, periodos de adaptación en cajas de transporte diseñadas especialmente para cada especie y coordinación logística entre autoridades argentinas y europeas, con el objetivo de garantizar la seguridad y el bienestar de los animales durante el viaje.La reubicación de los primeros animales se produce tras una evaluación veterinaria realizada en noviembre pasado, que determinó que los tres animales requerían atención inmediata.Según afirmó Four Paws en un comunicado, los dos osos eran mantenidos en condiciones "muy por debajo de los estándares aceptables de bienestar". Florencia, de 17 años, vivía en un pequeño recinto de concreto con una pileta poco profunda, mientras que Gordo, de 16 años, estaba obeso, confinado en una jaula diminuta y sin acceso a su área exterior.Por su parte, Flora, de 10 años, fue sometida a una cirugía para tratar graves uñas encarnadas, y además los veterinarios le extrajeron un colmillo fracturado.“Durante el examen veterinario, quedó clara la verdadera gravedad del estado de Flora. Sus uñas habían crecido profundamente hacia las almohadillas de sus patas y, en algunos casos, las habían perforado varias veces. Fue necesaria una cirugía para retirar las uñas y tratar las heridas, una situación tan extrema que incluso nuestros veterinarios con amplia experiencia nunca se habían enfrentado a algo similar”, indicó el centro en su cuenta de Instagram."No vemos la hora de que los tres redescubran la alegría y el juego en sus nuevos hogares", señaló el veterinario Amir Khalil, quien lidera la misión de Four Paws en el ex zoo de Luján.TG