Lo que comenzó como un capricho de Pablo Escobar hoy es una crisis ambiental internacional. Colombia confirmó la eutanasia de al menos 80 hipopótamos invasores, mientras México negó haber ofrecido refugio a los animales y cerró la puerta a su traslado. El gobierno de Colombia anunció que aplicará la eutanasia a por lo menos 80 hipopótamos como parte de un plan oficial para controlar su expansión.La medida busca frenar la reproducción acelerada de una población que se ha convertido en problema ambiental y de seguridad pública.Los animales descienden de cuatro ejemplares traídos ilegalmente desde África hace más de 30 años por el narcotraficante Pablo Escobar, quien los mantenía en su hacienda.Con el paso del tiempo, esos cuatro hipopótamos se multiplicaron hasta rondar los 200 ejemplares en 2022, según datos citados por autoridades colombianas.En 2022, el gobierno colombiano declaró a estos animales como especie exótica invasora. Esto significa que no pertenecen naturalmente al ecosistema local y generan alteraciones en flora, fauna y equilibrio ambiental. Además, su gran tamaño, comportamiento territorial y presencia cerca de comunidades los convierten también en un riesgo para la población.Autoridades han advertido que su expansión descontrolada complica cada vez más el manejo de ríos, zonas rurales y áreas naturales.La polémica aumentó luego de versiones que señalaban que México había ofrecido recibir algunos ejemplares para evitar sacrificios. Sin embargo, la ministra de Medio Ambiente de Colombia, Irene Vélez-Torres, lo negó públicamente.Explicó que desde 2024 el gobierno mexicano comunicó oficialmente que no considera viable la traslocación de ejemplares de Hippopotamus amphibius hacia territorio nacional.Según la explicación de la funcionaria colombiana, México expresó impedimentos legales y sanitarios para aceptar a los animales. Entre ellos, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) recordó que la Ley General de Vida Silvestre prohíbe la importación de especies exóticas invasoras.Además, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) habría señalado que cualquier hipopótamo trasladado debería haber nacido en cautiverio. Eso excluye a los descendientes de los animales que Pablo Escobar introdujo ilegalmente a Colombia.Pese a la negativa mexicana, Irene Vélez-Torres afirmó que su país no ha dejado de explorar alternativas. Explicó que Colombia está lista para emitir autorizaciones de salida, pero para cualquier traslado internacional se requiere permiso formal del país receptor.También recordó que estos movimientos deben cumplir lineamientos de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES). La autorización CITES busca garantizar que el destino final cuente con infraestructura adecuada y condiciones de bienestar animal.La ministra detalló que el gobierno colombiano ya emitió dos protocolos técnicos para enfrentar la crisis.Las autoridades también explicaron que los hipopótamos colombianos presentan pobreza genética debido a la endogamia. Esto ocurre cuando una población pequeña se reproduce entre individuos emparentados durante generaciones. Según la ministra, ya existen daños genéticos visibles en algunos ejemplares, lo que limita aún más posibilidades de reintroducción o traslado.Lo que alguna vez fue una extravagancia privada se transformó en un conflicto ecológico complejo que hoy obliga a Colombia a tomar decisiones difíciles entre conservación, seguridad y bienestar animal.* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * * https://www.whatsapp.com/channel/0029VaAf9Pu9hXF1EJ561i03BB