Israel lanzó un nuevo ataque contra el yacimiento de gas natural South Pars, en Irán, al impactar una planta petroquímica estratégica ubicada en Asaluyeh, la zona industrial en tierra del complejo energético.El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, informó que el “potente ataque” alcanzó lo que describió como la mayor instalación petroquímica del país, responsable de cerca del 50% de la producción del sector. Aseguró que, junto con una ofensiva previa, dos instalaciones clave que concentran el 85% de las exportaciones petroquímicas iraníes han quedado fuera de servicio.El yacimiento South Pars, compartido con Qatar bajo el golfo Pérsico, es considerado el mayor campo de gas natural del mundo y representa un pilar energético para Irán. Además de abastecer el consumo interno, sostiene una parte relevante de los ingresos por exportaciones mediante su industria petroquímica.El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sostuvo que estas acciones buscan debilitar financieramente a la Guardia Revolucionaria iraní. “Estamos destruyendo sistemáticamente su máquina de dinero”, afirmó. El ataque se produce tras un antecedente el 18 de marzo, cuando una ofensiva israelí contra el mismo yacimiento derivó en represalias iraníes contra infraestructura energética en otros países de Oriente Medio, elevando la tensión regional.South Pars es fundamental para Irán, que depende del gas natural para generar electricidad y abastecer a la población. También es la base de su industria petroquímica, donde el gas se transforma en insumos como etileno, metanol y amoníaco, utilizados en múltiples productos.Un eventual impacto prolongado en estas instalaciones podría afectar tanto el suministro energético interno como los ingresos por exportaciones, en un contexto donde Irán enfrenta limitaciones por sanciones internacionales y falta de inversión en infraestructura.Así, el ataque refuerza el riesgo de nuevas escaladas en un conflicto que ya ha tenido repercusiones económicas y energéticas en la región. CT