La temporada de ciclones del Atlántico tendrá este año hasta 6 huracanes y 14 tormentas con nombre, por debajo del promedio histórico, mientras que en el Pacífico la actividad ciclónica será superior a la media, según pronosticó este jueves la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos.El organismo científico estimó en su proyección anual, que realiza antes del inicio de la temporada el 1 de junio, que este año habrá entre 8 y 14 tormentas con nombre (vientos de 63 kilómetros por hora o más), entre 3 y 6 huracanes (119 km/h o más) y entre 1 y 3 huracanes mayores (más de 179 km/h) en el Atlántico."La NOAA pronostica una temporada por debajo de lo normal para 2026, con aproximadamente un 55% de probabilidad de que sea inferior a lo normal, un 35% de probabilidad de que sea cercana a lo normal y un 10% de probabilidad de que esté por encima de lo normal", dijo en conferencia de prensa el administrador de la NOAA, Neil Jacobs.La temporada de huracanes se extiende del 1 de junio al 30 de noviembre.Jacobs agregó que las proyecciones contemplan "entre 8 y 14 tormentas con nombre, con vientos de 39 millas por hora (unos 63 km/h) o más; de estas, entre 3 y 6 se convertirán en huracanes con vientos de 74 millas por hora (unos 119 km/h) o más; y de 1 a 3 serán huracanes mayores, es decir, de categoría tres a cinco, con vientos de 111 millas por hora (unos 178 km/h) o más".Sin embargo, pidió no bajar la guardia, ya que una temporada inferior a la media no equivale a huracanes menos destructivos.El pronóstico para el Atlántico contrasta con las previsiones para el Pacífico, donde Jacobs explicó que estiman un aumento de la actividad ciclónica."En el Pacífico central y oriental, prevemos una probabilidad del 70 % de que la actividad sea superior a lo normal. Para el Pacífico oriental, esperamos entre 15 y 22 tormentas con nombre, de 9 a 14 huracanes y de 5 a 9 huracanes mayores; y para el Pacífico central, esperamos entre 5 y 13 ciclones tropicales", indicó.Esto se debe, entre otros factores, a la casi segura aparición del fenómeno meteorológico "El Niño" durante la temporada de huracanes, que podría alcanzar la categoría de "Superniño" a finales de año."El Niño" consiste en un calentamiento anómalo de las aguas del océano Pacífico ecuatorial que modifica los patrones climáticos. Esto reduce la actividad ciclónica en el Atlántico al impedir que las ondas tropicales que salen de África se reorganicen en depresiones tropicales, tormentas tropicales y huracanes.El último boletín de la NOAA establece en un 82% las probabilidades de aparición de "El Niño" entre mayo y junio, con un 98% de posibilidades de que ocurra antes de que finalice el año.Las simulaciones del organismo agregan que, en uno de cada tres casos, este año se registrará un "Superniño" a partir de noviembre. Este fenómeno ocurre cuando la temperatura del agua aumenta en más de dos grados, aunque no se traduce directamente en huracanes más potentes."'El Niño' aumenta la cizalladura vertical del viento, lo que altera el flujo de salida en los niveles más altos y dificulta que las ondas del este provenientes de África se desarrollen y se fortalezcan hasta convertirse en tormentas", explicó Jacobs sobre la reducción de la probabilidad de huracanes en el Atlántico.No obstante, aclaró que en el Pacífico central y oriental, "El Niño" reduce la cizalladura vertical del viento, lo que incrementa la actividad ciclónica.La última temporada de huracanes se convirtió en la primera en una década en la que ningún ciclón alcanzó Estados Unidos, aunque la tormenta tropical "Chantal" dejó 6 muertos a su paso por Carolina del Norte.En 2025, el Atlántico registró 13 tormentas con nombre, de las cuales 5 alcanzaron la categoría de huracán, cuatro de ellas consideradas "mayores" por la intensidad de sus vientos.*Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsAppOF