Aparentemente estamos en un “callejón sin salida” en la disputa laboral entre la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y el Gobierno federal. Los “asertivos” educadores de esa sección solicitan -entre otras cosas- la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007, para regresar al régimen solidario anterior, eliminación de la UMA -Unidad de Medida y Actualización, que es la referencia para el cálculo de pago de obligaciones fiscales- y 100% de aumento salarial, mientras que las autoridades educativas hablan de un rotundo no a las peticiones. Ante este panorama, los maestros han recurrido -como lo han hecho históricamente- a los plantones, marchas y alteración del orden público con violencia, además de exigir verse “cara a cara” con la Presidenta Claudia Sheinbaum.Ayer, mientras un grupo de representantes de la CNTE acudían a la Secretaría de Gobernación, otra horda de maestros se fue a las instalaciones de la Secretaría de Educación Pública y del ISSSTE, donde en el primer inmueble ocasionaron severos daños a la entrada principal, causaron destrozos y provocaron un incendio.Son maestros “multitasking”, ya que mientras que “dialogan” con la autoridad, paralizan el tráfico, provocan cierre de negocios, crean caos y destruyen propiedad ajena.¿Y la autoridad? “Ni las manos mete”. Sobre esto, ayer la Presidenta Sheinbaum justificó esa posición gubernamental, al señalar que “lo que quieren muchos es que caigamos en la provocación de una represión. Entonces, quieren que caigamos en una represión para la antesala del Mundial. No vamos a caer en la provocación. Si no somos Díaz Ordaz, no vamos a caer en la provocación”.Sin embargo, habrá que recordarle a nuestra Presidenta que nuestra Constitución es muy clara en lo que se refiere a “el derecho de asociarse o reunirse pacíficamente con cualquier objeto lícito” -como puede decir exigir derechos laborales-, como lo señala el Artículo 9. Pero en ese mismo precepto constitucional -mismo párrafo- se señala que “no se considerará ilegal, y no podrá ser disuelta una asamblea o reunión que tenga por objeto hacer una petición o presentar una protesta por algún acto, a una autoridad, si no se profieren injurias contra ésta, ni se hiciere uso de violencia o amenazas para intimidarla u obligada a resolver en el sentido que se desee”.Lo anterior quiere decir que, en las acciones de la horda de maestros, se cometen “ilícitos”, se hace “uso de la violencia” y hay “amenazas”. Entonces, ¿por qué la autoridad correspondiente no actúa de acuerdo con la Constitución cuando ésta se viola? Usted, ¿qué opina?