El alcalde Sergio Chávez asegura que no hay nepotismo, corrupción ni favoritismos en la concesión que se pretendía para el nuevo Rastro de Tonalá, apenas una desafortunada coincidencia genética y empresarial.Lo curioso es que, mientras descarta cualquier beneficio familiar para sus hermanos, también admite que no existe Plan B en caso de que el Ayuntamiento cancele el proyecto en los próximos días —como él pretende—. De ser así, no hay alternativa inmediata, porque el viejo ya no sirve y construir otro costaría una fortuna. En otras palabras: no hay conflicto de interés, pero tampoco muchas opciones.Sergio Chávez acudió ayer al Congreso del Estado para enfrentar a los medios de comunicación y también se presentó en la Fiscalía Anticorrupción para entregar pruebas que, según él, desmontan las acusaciones sobre presuntas irregularidades en el caso. La escena tuvo algo de peculiar: el denunciado llegando voluntariamente con documentos bajo el brazo para convencer a la autoridad de que todo está en regla. * * * En el Congreso de Jalisco decidieron conmemorar el 203 aniversario del Estado libre y soberano de la manera más auténticamente posible: llegando tarde. La sesión solemne estaba convocada a las 9:00 de la mañana, pero arrancó casi una hora después, quizá para demostrar que la libertad incluye el derecho de ignorar el reloj. ¿O qué?Lo mejor fue la asistencia: apenas 21 de los 38 diputados lograron superar el complicado reto de presentarse a tiempo.Algunos malpensados dicen que hubo más puntualidad cuando reparten candidaturas que cuando celebran la historia de Jalisco.Obviamente, muchos culparon al caos vial, por el perímetro restringido en el Centro tapatío y el Fan Festival. * * * La Minerva se convertirá hoy en una especie de peregrinación musical donde se espera que unas 100 mil personas lleguen para cantar, recordar amores perdidos y demostrar que todos tienen una historia con alguna canción de Maná.Las autoridades abrirán los accesos desde el mediodía, porque conocen perfectamente el espíritu tapatío: si el evento empieza a las nueve de la noche, hay quien llega desde la hora del desayuno para apartar lugar...El operativo de seguridad está listo y contempla miles de asistentes. Pero está prohibida la venta de alcohol, así que muchos tendrán que entonar “Rayando el Sol” sin excesos y sólo nostalgia.