El gobernador Pablo Lemus regresó al escenario público con la pila recargada y una agenda de varios tiempos.Primero presumió que Guadalajara no sólo jugó el Mundial, sino que, según el marcador oficial, se coronó como la mejor sede. Después habló del simulacro de bloqueos carreteros, porque más vale ensayar que improvisar. Y, de postre, el eterno SIAPA, esa herencia que se arrastra desde hace dos décadas.Reiteró que hay agua, aunque la buena todavía viene en camino: las obras para mejorar su calidad arrancarán pronto y los resultados tangibles llegarán, poco a poco, entre agosto y febrero próximos.De paso, lanzó una invitación difícil de rechazar: que la Federación, los municipios y demás consumidores dejen de hacerse patos y paguen el agua.Al SIAPA, los Ayuntamientos le deben más de dos mil 500 millones de pesos, y con discursos las tuberías no se reparan. * * * Por cierto, el gobernador también aprovechó para presumir una de las obras estrella del sexenio: la ampliación y modernización de la carretera a Chapala. El tramo entre Periférico y el Aeropuerto ya permite circular sin el tradicional rosario de frenones y caos vial, algo que más de un automovilista agradece todos los días.El detalle es que la película aún no termina. Antes del Mundial, el Gobierno federal prometió poner mil 500 millones de pesos para continuar la ampliación de carriles. El anuncio sonó muy bien, pero el dinero sigue sin aparecer.En Casa Jalisco ya empezaron a preguntarse si el depósito se perdió en el tráfico, quedó atorado en alguna ventanilla o, de plano, en la Federación ya aplicaron la clásica de “luego vemos”.Porque promesas hay de sobra. Recursos, todavía no. * * * ¡Que sí pagan el agua! La semana pasada, el coordinador de Movimiento Ciudadano en el Congreso de Jalisco, José Luis Tostado, adelantó que cocina una reforma para que los ayuntamientos no sólo aporten recursos cada año al SIAPA, sino que además se pongan al corriente con sus adeudos. Hasta ahí, todo parecía un llamado a sacar la cartera.Pero desde los pasillos del Ayuntamiento de Guadalajara nos hicieron llegar una precisión que, aseguran, no es menor.Los más de 900 millones de pesos que aparecen en la cuenta no corresponden a la actual administración, sino a gobiernos que ya entregaron las llaves de sus oficinas hace tiempo.Y para que no digan que sólo abren la llave y no la billetera, recuerdan que este año adelantaron 33.6 millones de pesos por consumo de agua al SIAPA.Así que, según la versión municipal, deudores sí, pero no precisamente los presentes.