En el Congreso de Jalisco ya descubrieron una nueva forma de ahorrar agua: no pagarla al SIAPA. Pero vamos por partes.Nos cuentan que Morena y Futuro optaron por la abstención, el Partido del Trabajo brilló por su ausencia y, entre unos que no quisieron y otros que no llegaron, se hundió la reasignación de 400 mil pesos para liquidar el recibo pendiente.La escena tuvo de todo: discursos sobre responsabilidad, reclamos por la cartera vencida... y un edificio legislativo que seguirá acumulando deudas.Lo más curioso es que los mismos partidos que suelen exigir que nadie se haga pato con el SIAPA terminaron dejando al propio Congreso en la lista de morosos.Por cierto, la presidenta de la Comisión de Administración, Montserrat Pérez Cisneros, criticó la incongruencia y el afán de algunos personajes de lucrar políticamente con el tema del agua. Por su parte, en la oposición señalaron que faltó información. ¿Qué tal? * * * La Arquidiócesis de Guadalajara también confirmó que varias parroquias mantienen adeudos con el SIAPA, pero a diferencia de otras dependencias públicas, ya busca convenios, descuentos y planes de pago para ponerse al corriente.Aclaran que las oficinas centrales del Arzobispado están libres de pecado... y de deudas, aunque entre más de 600 templos siempre hay alguno que se retrasa, otro que paga y otro que vuelve a deber. Afirman que el mayor adeudo ronda los 400 mil pesos.Al final, el mensaje es digno de homilía: si hasta las iglesias negocian para liquidar sus cuentas, quizá sea buena idea que el resto de los usuarios públicos y privados también. * * * En una actualización de la disputa por la presidencia del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Jalisco, resulta que 54 aspirantes sobrevivieron al primer filtro del INE y ahora se preparan para el examen de conocimientos, donde no bastará con saberse las reglas de memoria ni con jurar amor eterno a la democracia.Tras revisar residencia, trayectoria, antecedentes penales y hasta posibles vínculos partidistas, la lista sigue bastante nutrida: 34 hombres, 19 mujeres y una persona no binaria. Ahora falta lo más complicado: convencer de que pueden arbitrar elecciones sin sacar tarjetas de algún color político.