Pocas cosas hay más angustiantes y deprimentes que un conflicto con mal vecino. ¿Les ha pasado? Un perro que siempre defeca en tu banqueta, una bocina que retumba a las tres de la madrugada o un “gandalla” que a menudo tapa tu cochera.Los malos vecinos son seres desalmados, incapacitados para el diálogo y, casi siempre, violentos.Un conflicto vecinal radicalizado, advierten especialistas, puede desencadenar una espiral de violencia hasta llegar a la agresión física y, en un extremo, el homicidio.Un botón de muestra: hace tres semanas, un médico golpeó brutalmente a una pareja de adultos mayores en Jardines del Bosque, en Guadalajara, sólo porque le pidieron que moviera su auto ya que obstruía su cochera.Las principales causas de una riña vecinal son el ruido, la basura y la obstrucción de las cocheras.No todo está perdido. La gestión a tiempo de estos diferendos puede hacer la diferencia.Hay una herramienta desaprovechada. No suena muy “sexy”, pero funciona. Se trata de los Centros de Mediación Municipal. Guadalajara cuenta con ocho que dependen de la dirección de Justicia Cívica.Por medio del diálogo, aplicando mecanismos de justicia alternativa, los mediadores buscan una solución al conflicto.Sólo se requiere que una de las partes exprese la voluntad de llegar a una solución. Basta acercarse a un centro de mediación, presentar el caso y en uno o dos días hábiles citan a la contraparte.El encuentro se desarrolla en un ambiente neutral con un tercero como réferi.Todos los municipios tienen centros de mediación. En el caso de Guadalajara, pueden pedir informes al 33-12-01-60-00, extensiones 6253 y 6237.Alain Preciado, director de Justicia Cívica de la Perla Tapatía, me aseguró que 7 de cada 10 mediaciones son exitosas.No hay que perder la capacidad elemental de ponerse en los zapatos del otro.Nos hemos vuelto una sociedad de individuos encerrados en cotos —físicos y mentales— que evitan el contacto humano y la buena vecindad.Porque la ecuación también aplica a la inversa: nada peor que un mal vecino, pero nada mejor que uno bueno.Es más valiente encarar el conflicto, se los aseguro, que simplemente agarrarse a madrazos.jonathan.lomeli@informador.com.mx