Nos cuentan que mientras algunas universidades públicas de América Latina siguen enfrascadas en eternas discusiones internas, la rectora de la Universidad de Guadalajara, Karla Planter, estará sentada en una de las mesas más relevantes del planeta sobre el futuro de las ciudades. Sí, en la ONU. Sí, en Azerbaiyán. Y sí, como la única representante de educación superior pública latinoamericana en el Foro Urbano Mundial 2026.Nada mal para una universidad mexicana que algunos insisten en medir sólo con el termómetro de la grilla local. Mientras unos pelean reflectores de corto alcance, la UdeG anda exportando presencia internacional.Dicen que el dato ya provoca discretas críticas entre ciertos políticos y académicos de escritorio. Pero una cosa es opinar del mundo… y otra muy distinta es que el mundo te invite a la mesa. ¿O qué? * * * En los círculos políticos y académicos también llamó la atención que la diputada Mónica Magaña cursa un programa en la Harvard Kennedy School, uno de los espacios de formación en políticas públicas más reconocidos a nivel internacional.La participación se da a través de una fundación y de la red de jaliscienses que han accedido a este tipo de programas, donde en cada generación llegan pocos perfiles del Estado.Magaña realiza este máster junto a líderes de 17 países, con enfoque en herramientas para el servicio público y soluciones aplicables en Jalisco.No es su primera experiencia internacional de este tipo, pues anteriormente también estudió en Washington University. * * * En el Instituto Nacional Electoral ya encontraron la estrategia más innovadora para enfrentar el Mundial 2026: trabajar desde casa durante 42 días. ¡No es broma! Porque si algo pone en riesgo la democracia mexicana no son las casillas sin instalar, ni los retrasos logísticos, sino el tráfico mundialista y los aficionados buscando estacionamiento.La medida, afirman, busca garantizar la operatividad, aunque más de uno sospecha que también garantizará partidos vistos en alta definición desde la comodidad del comedor, con chelas y la carnita asada incluida.Eso sí, habrá quienes aseguren que el INE está innovando en modelos híbridos de participación ciudadana: unas casillas no se instalan y ahora algunos funcionarios tampoco.Todo sea por el espíritu mundialista y la sana distancia… del escritorio.¡Sin palabras!