Esta semana el Papa León XIV sostuvo una reunión a puerta cerrada con el clero de la Diócesis de Roma, en donde trascendió que el príncipe de la iglesia católica advirtió que cada día más curas usan Chat GPT u otras herramientas de inteligencia artificial (IA) para redactar sus sermones en las misas que ofician: “Hay que resistir la tentación de preparar homilías con inteligencia artificial… Como todos los músculos del cuerpo, si no los usamos, si no los movemos, mueren. El cerebro necesita ser usado, así que nuestra inteligencia también debe ejercitarse un poco para no poder esta capacidad”, dijo el Sumo Pontífice, quien se ha significado en poco tiempo -el próximo 8 de mayo cumple un año al frente del Vaticano- en una de las voces más críticas de la IA.La posición de la iglesia católica en contra de IA no es nueva. Hay que recordar el mensaje histórico que ante los líderes del G7 dio el Papa Francisco -14 de junio de 2024 en Borgo Egnazia/Puglia, Italia-, en donde sentenció que “No podemos permitir que las decisiones importantes queden en manos de algoritmos opacos”, agregando que “Necesitamos garantizar y proteger un espacio de control significativo del ser humano sobre el proceso de elección utilizado por los programas de inteligencia artificial. Está en juego la misma dignidad humana”.El Papa Francisco en aquella ocasión fue muy claro al señalar que la IA “... limita la visión del mundo a realidades que pueden expresarse en números y eliminando la aportación de otras formas de verdad… por una parte, entusiasma por las posibilidades que ofrece, pero por otra, provoca temor ante las consecuencias que podrían llegar a producirse”.Relacionando la reciente advertencia del Papa León XIV con el mensaje del Papa Francisco en aquella ocasión, convergen -con diferente enfoque- en que “Lo que hace la máquina (IA) es una elección técnica entre varias posibilidades y se basa en criterios bien definidos o en inferencias estadísticas. El ser humano, en cambio, no solo elige, sino que en su corazón es capaz de decidir. La decisión es un elemento que podríamos definir como el más estratégico de una elección y requiere de evaluación práctica”. Así que, la próxima ocasión en que escuchemos un sermón leído por parte de un sacerdote y no interpretando a manera de reflexión espontánea, podremos pensar con cierta certeza que la explicación es producto “... de algoritmos opacos”, y no de un conocimiento y “... evaluación práctica” -desde el corazón- del religioso.Usted, ¿qué opina? daniel.rodriguez@dbhub.net