Si no fuera porque las decisiones, caprichos y torpezas del poder afectan a todo el país y particularmente a Sinaloa, la novela de Rubén Rocha Moya y la llamada Cuarta Transformación sería una divertidísima comedia de enredos. Pero no lo es. Las torpezas, equívocos y desajustes del poder son reales, tanto como los delitos cometidos en los que, presuntamente, el gobernador dos veces licenciado está involucrado.34 horas le duró el capricho al gobernador Rocha. La sonrisa y la altanería seguramente le duraron un poco menos. Más cómicos y patéticos fueron los verdadazos, los pretendidos análisis de seguidores y enemigos de la Presidenta Sheinbaum y del ex presidente López Obrador que durante ese día y medio que duró el regreso al poder de Rocha hicieron todo tipo de interpretaciones basadas en sus propios deseos. No hay comedia de enredos sin patiños ridículos, y en esta ocasión abundaron. Si de algo hemos de tener certeza es que, como dijo Dante Delgado, la política no es, va siendo, (la frase yo se la escuché a él, ignoro si hay un autor previo del cual él la haya aprendido). La lucha por el poder es dinámica y responde a una serie de tensiones que modifican el escenario permanentemente. ¿Tiene más poder la Presidenta Claudia Sheinbaum hoy que el viernes pasado? Aparentemente sí. Venció a un gobernador rebelde que había regresado sin su permiso y mandó un mensaje bastante contundente al resto de los morenistas que menosprecian su poder.La sucesión de hechos, sin embargo, no es para nada un escenario confortable. Lo único que lograron Rocha Moya y quienes lo animaron a regresar fue que el Gobierno de Estados Unidos aumentara la presión, lo cual debilita la posición de la Presidenta en su ya de por sí compleja relación con vecinos del Norte.No han pasado 90 días del discurso del Zócalo donde la presidenta dijo que había que dudar del interés de los juicios de extradición contra autoridades electas porque, cito, “primero vienen por unos y luego por otros”. El discurso envejeció pronto y mal. El espíritu de cuerpo de hace tres meses hoy parece al menos no ser el mismo. En el ínter han pasado muchas cosas, entre otras el inicio de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio; la torpísima carta de Andrés Manuel López Beltán (alias NoMeDiganAndy), por la que nos enteramos del retiro de su visa; un proceso electoral interno en Morena lleno de tensiones y una mayor presión de Estados Unidos en materia de crimen organizado, por citar solo algunos elementos, y todo en medio de una economía que no crece.La novela de Rocha Moya es, pues, la novela del poder. Nadie sabe exactamente cuál es el siguiente capítulo, lo único cierto es que cualquier interpretación apresurada corre el riesgo del fracaso, porque si algo le gusta a la maldita realidad es dejarnos en ridículo a los que decimos dedicarnos al análisis político.